Editor Freddy Medrano
SANTIAGO, Chile (Tomado de AP) — La Corte de Apelaciones de Santiago ratificó el viernes sentencias de cárcel contra 33 ex agentes de la policía represiva de Augusto Pinochet, responsables de la muerte de los últimos cinco casos de detenidos-desaparecidos durante el régimen militar.
El tribunal de alzada elevó varias de las penas a los condenados en primera instancia por el juez Mario Carroza, quien investigó la desaparición de cinco militantes del guerrillero Frente Patriótico Manuel Rodríguez, capturados en septiembre de 1987 para ser canjeados por un coronel secuestrado por el grupo el mismo año y que finalmente fue liberado en Brasil, según la indagación judicial.
Carroza estableció que el coronel Carlos Carreño fue liberado en Sao Paulo, Brasil, 93 días después de su secuestro en Santiago, y que los cinco frentistas fueron asesinados “una vez que el coronel Carreño apareció”. Los jóvenes permanecieron encerrados casi tres meses en un cuartel policial cercano al centro de la ciudad.
La corte mantuvo las penas a 15 años de cárcel contra el jefe de la Central Nacional de Informaciones, general Hugo Salas, y contra uno de sus jefes operativos, como autores de los secuestros y determinó penas de 10 años para otros 21 agentes.
Los secuestrados militantes del Frente, que combatió por las armas a la dictadura (1973-1990) fueron salvajemente torturados durante sus casi tres meses de cautiverio, hasta que fueron lanzados al mar amarrados a durmientes de tren, según la investigación judicial que no estableció con certeza si aún estaban vivos.
La corte también dispuso que el estado pague una indemnización equivalente a unos 600.000 dólares a los familiares de los cinco jóvenes.
Según cifras oficiales, durante la dictadura se registraron 40.018 casos de violencia política, que incluyen 3.065 asesinatos, de los cuales poco más de un millar son detenidos desaparecidos.




