Por Elvira Guillén Bahoruco, República Dominicana.- El Tribunal Colegiado de aquí condenó a 30 años de prisión a un hombre que fue hallado culpable de matar a una mujer durante un incidente en el municipio de Galván.
Rubelín Pérez Cuevas, alias Chichí, fue sentenciado a la pena máxima por la muerte de Rosa Marmolejos Mesa, a quien atacó con un arma blanca mientras se encontraba en unos matorrales de la comunidad de El Rodeo, en el indicado municipio, recogiendo ramas de árboles para hacer escobas. Al momento del hallazgo la mujer además presentaba signos de ahorcamiento.
La Procuraduría Fiscal de Bahoruco, que dirige Esteban J. Cuevas Santana, consiguió que fuera acogida como buena y válida la acusación, la cual establece que el imputado violó los artículos 295, 296, 297 y 304 del Código Penal Dominicano.
El expediente indica que el hecho ocurrió ocurrido el 14 de julio del pasado año, aproximadamente las siete de la mañana, cuando el imputado, armado de un machete, le provocó heridas contundentes a la víctima, las cuales le produjeron la muerte de manera instantánea.
Durante el desarrollo del juicio, donde el Ministerio Público estuvo representado por el procurador fiscal Joaquín Gómez Medina, fueron presentadas diferentes tipos de pruebas, como los testimonios de familiares, actas de allanamientos y de registro de lugares, la autopsia practicada a la occisa y los resultados del análisis de serología hecho por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).
Además del arma utilizada en la comisión de asesinato, dentro de las pruebas materiales fueron presentadas varias piezas de vestir de mujer y de hombre, y un trozo de soga, entre otros objetos, hallados en la escena del crimen y durante un allanamient en la vivienda de Rubelín, ubicada en la misma comunidad donde residía y apareció muerta la señora.
Pérez Cuevas negó en todo momento que incurriera en el delito, sin embargo, el tribunal, integrado por los jueces interinos Carol Serenela Modesto Sánchez, Edis Yovanis Rodríguez Muñoz y Eudocio Ferreras Medina, dejó establecido que el imputado fue el autor del homicidio, tras destacar que pudieron constatar la concurrencia de elementos que destruyeron su presunción de inocencia.
El inculpado deberá cumplir la pena impuesta en la cárcel pública de Neiba, donde se encontraba recluido luego que el 16 de julio del pasado año.




