Redacción Freddy Medrano
SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El presidente de la empresa constructora J&H, ingeniero Jesús Hernández, aseguró este domingo que el programa de construcciones del Gobierno se ha corrompido hasta los tuétanos, a propósito del suicidio del arquitecto David Rodríguez García, quien se quitó la vida en un baño de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE).
Sin embargo, dijo que valoró mucho esa iniciativa del Gobierno porque les dio oportunidades a profesionales que de otra forma no hubieran tenido el chance de construir una obra.
Hernández, en su cuenta oficial de Facebook, indicó que “el sistema se ha corrompido hasta los tuétanos y se ha convertido en una aberración y un negocio ilegal para muchos”.
Calificó como “abusadores” a los sectores que dentro de la OISOE no cumplen con las obligaciones de pago a los contratistas de obras del Estado.
“No les pagan a los contratistas, los obligan a tomar prestado en el mercado formal o en el informal, o a tomar líneas de crédito, pero en el presupuesto no hay un centavo de esos costos financieros”, precisó.
“O sea, que en vez de ser contratistas, los quieren convertir en inversionistas, como si ellos fueran los dueños de los proyectos”, dijo Hernández.
Explicó que “cuando los contratistas se ven en obligados a parar las obras, entonces ellos atacan, anteviniendo las obras”.
Sostuvo que los enclaves dentro de la OISOE “contratan ellos mismos a suplidores de ellos, y acaban las obras con los recursos del Estado en un dos por tres”.
Hernández dijo que la deuda del contratista permanece sin horrarla.
El pasado viernes, el arquitecto Rodríguez García se quitó la vida dentro de la OISOE agobiado por una deuda de RD$6 millones en que había incurrido luego de ganar un sorteo para la construcción de una escuela en Monte Plata.
Acusó a un empleado y a otro exempleado identificados como Joel Soriano y Alejandro de los Santos de haberlo inducido a endeudarse para que finalizara la obra. Ambos fueron detenidos por la Policía Nacional para fines de investigación.
Rodríguez García fue velado en una humilde vivienda en Villa Linda, de La Romana, y sepultado en el panteón del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), en el cementerio de la ciudad oriental.




