Por Elvira Guillén Santo Domingo, República Dominicana.- El Ministerio de Energía y Minas ubicó un nuevo estudio sísmico, hecho por la Universidad de Texas en el territorio nacional, con valor estimado de US$13.0 millones a precios del 2015, superior al mismo presupuesto asignado a la institución para 2016.
La obtención de esa información es parte de un proceso en el que está inmerso el Ministerio con el propósito de preparar una base sólida de datos que facilite la atracción de inversión privada para explotar el potencial de hidrocarburos del país que “luce prometedor”, afirmó el ministro Antonio Isa Conde.
El funcionario hizo la revelación a propósito del plan de captura de resultados de campañas sísmicas hechas en el país en décadas pasadas a un costo de cientos de millones de dólares, sin que el Gobierno dominicano apelara a su derecho a recibir copias de las informaciones, según una publicación de la página web de la presidencia.
Asimismo, Isa Conde comunicó que la institución busca recuperar los resultados de una campaña sísmica hecha en tierra con dinamita entre 2008 y 2009 por parte de la Universidad Complutense de Madrid, que también aportará informaciones valiosas.
Al hablar como orador en el almuerzo de la Cámara Minera y Petrolera de la República Dominicana, CAMIPE, el funcionario sostuvo que las radiografías de subsuelo recuperadas evitarán un alto costo al Estado en levantamiento de información sísmica para atraer inversión extranjera en exploración y explotación de hidrocarburos.
“Contamos con cientos de kilómetros lineales, en agua y tierra, en los que se han realizado campañas sísmicas con permiso del Estado, con una inversión millonaria de centros de estudios internacionales, pero es ahora cuando estamos accediendo a estas valiosas informaciones”.
Reveló que casi la totalidad de la costa norte del país ha sido objeto de campañas sísmicas, logrando señales de audios que prometen hallazgos interesantes.
Indicó que una campaña sísmica de refracción puede costar hasta US$20.0 millones, partiendo de un precio de US$2,000 por kilómetro lineal, mientras que una perforación podría alcanzar en costos hasta US$90 millones.



