Redacción Freddy Medrano
SANTO DOMINGO, República Dominicana.-No solo la espectacular “fuga” de dos pilotos franceses, condenados a 20 años de prisión por narcotráfico, ha puesto en tela de juicio la seguridad interna de la República Dominicana, sino también que un funcionario del Ministerio de Hacienda fue secuestrado y llevado a la isla de San Martín, donde fue salvamente torturado por un alegado tumbe de un millón de dólares a los dueños de un casino.
El rescate por parte de un comando de los aviadores galos Pascal Fauret y Bruno Odos desnudó la presunta protección de que goza el territorio dominicano frente la incursión de extranjeros no autorizados a ingresar a suelo dominicano.
Mucho antes de los pilotos parisinos, ejecutivos de un casino que opera a base de inversión extranjera secuestran a un funcionario de la Dirección de Casinos de Hacienda para que respondiera por un alegado tumbe de un millón de dólares.
El funcionario fue sacado del país y llevado a la isla de San Martín por órdenes del presidente internacional del casino presuntamente estafado.
Según fuentes vinculadas al caso, los propietarios de la empresa de apuestas habrían entregado al funcionario un millón de dólares para que facilitara la instalación en el país del casino.
La aprobación en principio no se hizo posible, lo que irritó a los inversionistas extranjeros.
Una vez llevado a la isla caribeña, el funcionario fue sometido a intensos interrogatorios y salvamente golpeado para que devolviera el dinero que había recibido.
El hecho no fue registrado por los organismos de inteligencia de la República Dominicana ni por las entidades que regulan la entrada de extranjeros.
De acuerdo con las fuentes, el funcionario de la Dirección de Casinos devolvió el dinero.




La corrupción siguiera para
lante. Hasta que el pueblo adquiera conciencia.