Editor Yasmel Bueno
WASHINGTON, (EFE).- Christine Lagarde, directora gerente del FMI, afirmó hoy que la ralentización del crecimiento global puede “animar las voces del proteccionismo y la fragmentación” y expresó su “esperanza personal” de que el “matrimonio” entre el Reino Unido y la Unión Europea “no se rompa”.
“Existe un riesgo de que las familias de clase media y los pobres se queden atrás, lo que animaría las voces del proteccionismo y la fragmentación”, dijo Lagarde en el discurso de apertura de la reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) que se celebra esta semana en Washington.
La directora del FMI comentó así la falta de impulso en la economía global, cuyas previsiones para 2016 se revisaron a la baja en dos décimas respecto a enero, hasta un 3,2 %.
“Los riesgos a la baja han crecido”, subrayó Lagarde, al citar la caída de los precios de las materias primas, la elevada deuda de las empresas en los mercados emergentes, el ajuste en las condiciones financieras y el legado de la crisis en las economías avanzadas, especialmente por la persistente debilidad de los bancos.
En esta ocasión, el FMI ha criticado el exceso de responsabilidad que carga la política monetaria para estimular las economías tras la aguda crisis de 2008-2010 y ha instado a las autoridades a recurrir a otras herramientas, como la fiscal o las reformas estructurales.
Lagarde indicó que la política monetaria, incluidas las tasas de interés negativas, “no pueden cargar exclusivamente con el peso” de levantar la economía mundial.
Por otro lado, consideró preocupante el resurgimiento de las voces que apuestan por el “proteccionismo y la fragmentación”, dentro las cuales enmarcó la posible “Brexit”, la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), que será sometida a referéndum el próximo 23 de junio.
Para el FMI, las negociaciones para una potencial salida del Reino Unido de la UE serían prolongadas y suponen un riesgo para la economía global, ya que provocaría “un extenso periodo de elevada incertidumbre que podría afectar mucho la confianza y la inversión, a la vez que aumentaría la volatilidad de los mercados”.
Lagarde sostuvo que espera que “el largo matrimonio entre la UE y el Reino Unido no se rompa”, y subrayó que los beneficios de que “Europa se mantenga unida están infravalorados”.
Acerca de las sombras sobre el futuro de Europa, la ex ministra de Finanzas de Francia destacó que “todas las partes deberían salirse del círculo doméstico”, ya que “mantener a Europa unida después de lo que ha vivido en el siglo pasado y los riesgos en el horizonte, es importante”.




