El pueblo dominicano tiene una cita histórica el 15 de mayo donde serán elegidos los representantes del país que dirigirán el Estado durante estos próximos cuatro años.
En medio del proceso electoral se ha desatado una campaña brutal contra la credibilidad de la Junta Central que está creando ruidos innecesarios en un proceso que hasta ahora se ha desarrollado normalmente.
Desde diferentes litorales de la sociedad dominicana han surgido voces en apoyo a la Junta Central Electoral ante el entendido de que el país ya supero las modalidades del fraude electoral que nos colocó en varias ocasiones al borde del caos y el desorden.
Seguir trillando el camino de sembrar dudas, suspicacias y desconcierto en torno al resultado de las elecciones más vigiladas de la historia, en nada beneficia la democracia, la economía y la institucionalidad del país.
Una aventura que apueste a la inestabilidad social sería una actitud irracional de gente que tiene mucho que perder en política y económicamente, el país no termina el 15 de mayo.
Desde el multimedia Teleradioamérica apoyamos a los líderes religiosos como Agripino Núñez Collado y Ezequiel Molina, por el espaldarazo al organismo rector de los comicios y al Consejo Nacional de la Empresa Privada que respaldan las últimas medidas tomadas por la Junta Central Electoral como es el conteo del voto manual y electrónico para la candidatura presidencial, es lo que aconseja la sensatez.
Cuando se va a un proceso de elección como el que ocurrirá el 15 de mayo hay que tener un discurso para la victoria y otro para la derrota, en nuestro país hay líderes políticos que no están preparados para lo último.



