Editor Elvira Guillén Nueva York.– Los líderes mundiales centraron hoy su atención en cómo detener la propagación de las infecciones resistentes a los medicamentos antimicrobianos.
La resistenciaa los antimicrobianos (AMR, por sus siglas en inglés) se produce cuando las bacterias, virus, parásitos y hongos desarrollan no asimilación frente a los medicamentos que anteriormente eran capaces de curarlos.
Durante la reunión de alto nivel, convocada por el presidente del 71º período de sesiones de la Asamblea General, S.E. Peter Thomson, éste manifestó que “la resistencia a los antimicrobianos amenaza la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y requiere una respuesta global”.
“Los Estados miembros han acordado hoy una sólida declaración política que proporciona una buena base para la comunidad internacional para avanzar. Ningún país, sector u organización puede abordar este problema por sí solo“, añadió.
Por vez primera, los Jefes de Estado se comprometieron a adoptar una estrategia de amplio alcance y coordinada para abordar las causas fundamentales de la AMR en múltiples sectores, en especial en la salud humana, la salud animal y la agricultura.
Se trata tan solo de la cuarta ocasión en que la Asamblea General de las Naciones Unidas ha abordado una cuestión relacionada con la salud. En ocasiones anteriores lo fueron el VIH, las enfermedades no transmisibles y el Ébola.
Los países reafirmaron su compromiso de desarrollar planes nacionales de acción frente a la AMR, basándose en el “Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos”: el proyecto desarrollado en 2015 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).
Se comprometieron a endurecer la regulación de los antimicrobianos, a mejorar el conocimiento y la concienciación, promover las mejores prácticas, además de fomentar enfoques innovadores utilizando alternativas a losantimicrobianos y nuevas tecnologías para el diagnóstico y las vacunas.
La resistencia a los antimicrobianos supone una amenaza fundamental para la salud humana, el desarrollo y la seguridad.



