Tres policías murieron durante la operación, indicó el gobernador de la provincia de Gaziantep, Ali Yerlikaya, citado por Anadolu.
Ocho personas, entre ellas cuatro sirios, resultaron heridas, según el gobernador, que dijo que las autoridades turcas habían sabido que se preparaba un “atentado suicida” en Gaziantep, lo que permitió descubrir la célula durmiente.
Varios testigos indicaron a la cadena de televisión privada NTV haber escuchado disparos en el sector, habitado sobre todo por estudiantes universitarios.
Turquía ha sufrido desde hace más de un año una ola de atentados imputados al grupo Estado Islámico o a los militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
En agosto, un joven kamikaze vinculado al grupo EI se hizo estallar durante una boda kurda en Gaziantep, matando a 57 personas, entre ellas 34 niños.





