El crecimiento de la economía irlandesa fue de 5,2% en 2016, un dato que confirma su recuperación, a la espera del impacto del Brexit, anunció este jueves el instituto oficial de estadísticas.
El principal motor del crecimiento fue el sector de la construcción y, en menor medida, el de los transportes, la distribución, la información y las comunicaciones.
Irlanda vivió un milagro económico entre 1995 y 2007, con un crecimiento anual medio de 6%, antes de sumirse en una grave crisis financiera, salvándose de la quiebra por la intervención de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, que le impusieron un humillante plan de rescate y grandes dosis de austeridad.
Irlanda salió del plan de ayuda a finales de 2013 y su economía despegó: en 2014 creció un 8,5% y en 2015 un 26,3%, una cifra a tomar con cautela por la volatilidad que impone a los datos irlandeses la implantación de algunas grandes multinacionales tecnológicas.




