WASHINGTON, EEUU. || AP.- El presidente Donald Trump habló duro sobre el comercio durante la campaña electoral, cuando prometió que renegociaría varios pactos importantes. Dijo que desde el “Día Uno” de su gobierno etiquetaría a China como manipulador de divisas. Ahora su gobierno parece haber adoptado un enfoque más cauteloso.
El viernes, el presidente se aprestaba a firmar un par de decretos encaminados a combatir los abusos comerciales. Las órdenes ejecutivas llegan una semana antes de que el presidente reciba en su propiedad Mar-a-Lago de Florida al presidente chino Xi Jinping. Estados Unidos tiene su mayor déficit comercial con China, que el año pasado fue de 347.000 millones de dólares.
El primero de los decretos ordena la conclusión de un reporte de gran escala para identificar “cada forma de abuso comercial y de práctica no recíproca que contribuya ahora al déficit comercial de Estados Unidos”, dijo el secretario de Comercio, Wilbur Ross.
Los funcionarios tendrán 90 días para presentar un reporte país por país, producto por producto, que servirá como base para futuras tomas de decisiones por parte del gobierno en asuntos relacionados al comercio, dijo Ross a reporteros en una sesión informática la noche del jueves.
“Demostrará la intención del gobierno de no realizar nada arrebatado, nada casual, de no hacer nada abruptamente, sino de tomar un enfoque muy mesurado y analítico, tanto para analizar el problema como para consecuentemente desarrollar las soluciones para éste”, agregó.
Aunque Trump ha argumentado desde hace mucho tiempo que los déficits comerciales ponen en peligro a los trabajadores estadounidenses, Ross advirtió que no necesariamente todos son malos. En algunos casos, por ejemplo, Estados Unidos simplemente no puede producir suficiente de un producto para atender la demanda interna. En otros, algunos países pueden producir productos sustancialmente más baratos o mejores que en Estados Unidos. Los déficits también pueden significar que otras naciones y entidades extranjeras están invirtiendo en activos estadounidenses.




