El País
Los militantes del PSOE han querido que Pedro Sánchez vuelva a ser su secretario general. El candidato madrileño ha superado a la presidenta andaluza en más de diez puntos y 15.000 votos, lo que supone que los 6.500 avales que Susana Díaz le sacó de ventaja no se han correspondido con el voto real. La candidata ha obtenido mil votos menos que avales y él ha crecido en 20.000 apoyos. Así se explica que el nuevo secretario general haya ganado en todas las federaciones salvo en Andalucía, y País Vasco, la única en la que ha vencido Patxi López, que ha sido apoyado por el 9,85% de los afiliados. El nuevo secretario general tiene por delante el reto de unir a un partido fracturado y, en buena medida, desapegado de la sociedad tras sus dos peores resultados electorales.
Los tres aspirantes a la secretaría general prometieron en el momento de la votación unidad, integración y lealtad, como primer paso para la reconciliación de un partido que está roto sin paliativos, algo que nadie niega. Esa tarea corresponderá ahora a Pedro Sánchez.
“Nada termina hoy sino que hoy empieza todo. Vamos y queremos hacer una organización nueva. Vamos a hacer y cumplir con el mandato de las urnas, hacer del PSOE el partido de la izquierda de este país, y mi compromiso sigue siendo firme: unir al partido”. Esta fue la primera declaración de Pedro Sánchez sobre las 23.30 en la sede del partido en Ferraz, dirigiéndose a sus partidarios, a todo el partido, y, sobre todo a “los millones de progresistas para que sepan que aquí está el partido de la izquierda”
Casi 50 minutos antes había comparecido el portavoz de la gestora, Mario Jiménez, para anunciar los resultados. “Hay un ganador claro. El compañero Pedro Sánchez será el nuevo secretario general del partido”. La máxima expectación estaba en la aparición de Sánchez, pero no menos en la de Susana Díaz.
Con tono sobrio y gesto serio, la presidenta andaluza se puso “a disposición del partido” junto a todos los que la han apoyado, pero en ningún momento mencionó por su nombre al ganador. Después de algunas consideraciones de reconocimiento a todos los militantes que la habían apoyado apuntó que había “trasladado la felicitación al secretario general electo”. Díaz y los suyos se ofrecen a “arrimar el hombro” para llevar adelante “un proyecto coherente y autonómico”. No dio lugar a que hubiera preguntas, pero agradeció el apoyo a los militantes andaluces. Lo justificó porque “conocen de cerca las políticas socialdemócratas” que su Gobierno realiza todos los días. Susana Díaz ha obtenido dos mil votos menos que avales en su federación.
Los tres candidatos posaron apenas un minuto ante cámaras y fotógrafos. La imagen fue muy expresiva de la enorme brecha política y personal que media entre el nuevo secretario general y la presidenta andaluza. Pedro Sánchez y Patxi López mantuvieron sus manos unidas de manera efusiva para después unirlas los tres, aunque la gobernante andaluza deshizo enseguida el trio.
El disgusto era evidente en ella misma y en sus colaboradores al comprobar que, a pesar de sus esfuerzos y de la enorme crisis interna vivida desde el pasado 1 de octubre, los militantes volvían a hacer a Sánchez secretario general del partido por segunda vez en tres años.