Redacción Internacional.- Egipto ha sufrido el peor atentado terrorista en su historia reciente contra una mezquita frecuentada por sufíes en el norte de la península del Sinaí, que ha causado la muerte, al menos, de 305 personas y un centenar de heridos.
El atentado ocurrió cuando los atacantes colocaron artefactos explosivos de fabricación casera alrededor de la mezquita Al Rauda, situada en Bear al Abd, al oeste de Al Arish —capital del norte del Sinaí— y los hicieron detonar a la salida de los fieles del rezo del viernes, día sagrado para los musulmanes, según explicaron fuentes de seguridad egipcias.
Tras las explosiones los terroristas comenzaron a disparar a las personas que intentaban escapar de la mezquita en un ataque. Las primeras ambulancias que llegaron a la zona también fueron atacadas por los radicales.
La Unión de las Tribus del Sinaí (UTS) indicó a varios medios que los terroristas “han elegido este momento (para el ataque) por los preparativos del cumpleaños del profeta Mahoma, que será el próximo 30 de noviembre, y eligieron este lugar porque es un centro de educación en contra de la ideología extremista”.
En un comunicado, la UTS afirmó que los atacantes cerraron “las puertas de la mezquita y mataron a todos los que rezaban”. También revelaron que “un grupo de terroristas permanecieron escondidos, y luego dispararon y huyeron”.
Los heridos han sido trasladados a diferentes hospitales en Al Arish, y otros a El Cairo, según dijo una fuente de seguridad a EFE. La presidencia egipcia ha declarado tres días de luto nacional por las víctimas del ataque en la mezquita, y decenas de líderes mundiales han condenado este acto, como afirmó en un comunicado el presidente estadounidense, Donald Trump, que lo ha tildado de “cobarde”.
Por Infobae





