Redacción Internacional.- Una docena de empresarios, economistas y activistas de derechos humanos integran la comisión que acompañará en Santo Domingo, el viernes y el sábado, a nueve delegados de la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que pasa por una crisis con profundas divisiones internas y algunos de cuyos dirigentes no apoyan el diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro.
“Elecciones transparentes”, liberación de “presos políticos”, restitución de funciones al Parlamento -de mayoría opositora- y un “canal humanitario” para el ingreso de alimentos y medicinas, en grave escasez, conforman la agenda de la MUD, según un comunicado.
“Estamos conscientes de que vamos a una negociación con un gobierno sin ninguna credibilidad”, señaló el texto leído por el empresario Jorge Roig, del equipo asesor.
Añadió que la historia “enseña que la transición entre un régimen dictatorial a la libertad y a la democracia siempre pasa por una negociación”.
“Hay propuestas muy concretas sobre el tema de medicamentos y alimentos”, manifestó por su parte a periodistas el presidente del Legislativo, Julio Borges, al asegurar que una docena de países están dispuestos a proveer rápidamente esos productos, sin precisar las condiciones.
El presidente Maduro ha dicho que su principal exigencia en la mesa de diálogos será que los comicios presidenciales se desarrollen con “garantías económicas”.
El oficialismo planteará además el reconocimiento de la Asamblea Constituyente que rige al país como un suprapoder desde agosto pasado, y que es desconocida por la oposición y varios países, según el negociador oficialista Jorge Rodríguez.
Las conversaciones, acordadas tras un intento fallido en 2016, contarán con el acompañamiento de los cancilleres de Chile, Paraguay y México -invitados por la oposición-, y los de Bolivia y Nicaragua, aliados del gobierno venezolano.



