(EFE)-El líder de la oposición de Kenia, Raila Odinga, se autoproclamó hoy “presidente del pueblo” tras no reconocer la victoria electoral de su rival, el jefe de Estado Uhuru Kenyatta, y a pesar de las advertencias de la Fiscalía de que podría incurrir en un delito de alta traición.
Odinga juró con la Biblia en la mano ante un diputado de su partido y un abogado de confianza, y empleó para ello la fórmula de “presidente del pueblo”, un cargo no reconocido por la Constitución, pese a que ayer su formación había adelantado que juraría como presidente de la República.
En su cuenta oficial de Twitter, sin embargo, se anuncia como “presidente de la República de Kenia”, lo que podría incurrir en un delito de alta traición penado con la muerte, si bien el país no ejecuta a ningún preso desde 1987.
Tras haber pospuesto la ceremonia dos veces, Odinga, de 73 años, juró ser “fiel y leal al pueblo y a la República de Kenia” en un nuevo capítulo del pulso político que mantiene con Kenyatta desde las elecciones de agosto de 2017, cuyo resultado fue anulado por el Tribunal Supremo tras un recurso presentado por la NASA.
La coalición ha utilizado unos supuestos resultados de los comicios de agosto para defender esta investidura alternativa, ya que asegura que los oficiales (que dieron la victoria a Kenyatta con un 54 % de los sufragios) fueron un fraude, y que en realidad Odinga obtuvo 8,1 millones de votos por los 7,8 de Kenyatta.
El Supremo ordenó que se repitieran las presidenciales a finales de octubre pero la oposición decidió no presentarse. por lo que Kenyatta (en el cargo desde 2013) obtuvo más del 98 % de los votos y fue investido un mes más tarde, aunque la NASA no le ha reconocido como legítimo jefe de Estado en ningún momento.




