Hipertextual
Como cada año, la convocatoria paralela al MWC 2018 se da cita para satisfacer las necesidades de un ecosistema que aún no encuentra su lugar dentro de las grandes representaciones de las compañías tecnológicas. El 4YFN, que celebra su quinto año y, sin duda, hay una cosa clara: ha crecido y mucho. De los 2.000 asistentes iniciales, el primer evento de startups del año convoca ya a casi 20.000 almas entre las que se encuentran curiosos, emprendedores y ponentes.
Son muchos los critican este tipo encuentros. Algunos inversores, de hecho, comentan a este medio que raras veces consiguen encontrar pequeñas tecnológicas interesantes para cerrar inversiones. Quizá sí hacer algún contacto y hablar con viejos conocidos. El exceso, así como la ausencia, son dos defectos que pecan de la misma resolución. “Demasiado B2B y demasiada startup internacional”, explican. Son las compañías que emprenden para satisfacer las necesidades de otras las que reciben más réditos en sus cuentas de negocio; también existen inversores especializados. Pero, sin duda, están lejos de encontrarse con ejemplos como el de Wallapop, Spotahome o Glovo: ejemplos llamativos por sí mismos que harán las delicias de cualquier inversor que quiera entrar a jugar en su partida.
Sea como fuere, encuentros masivos como South Summit o el 4YFN aportan algo de luz a un ecosistema que, pese al silencio que a veces existe a nivel empresa, sigue alimentándose de las experiencias de terceros. Sí para South Summit esa visión de mercado venía de la mano de Amazon, Google o BBVA, en este caso no han querido ser diferentes.




