BOGOTÁ.— Los exguerrilleros izquierdistas colombianos afrontan el domingo su primera prueba electoral como partido político en las elecciones parlamentarias, consideradas como un indicador de la fuerza de las distintas facciones del país a dos meses de las presidenciales.
Los analistas ven la votación al Senado y la Cámara de Representantes como una prueba de la viabilidad democrática de las FARC, cuyos combatientes entregaron las armas el año pasado tras un histórico acuerdo de paz y formaron un movimiento político. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia dieron a su nuevo partido las mismas siglas, FARC, que tenía el grupo rebelde.
“Las FARC están en una situación difícil”, dijo León Valencia, un excombatiente que ahora dirige la Fundación Paz y Reconciliación, un grupo de estudios.
“Si sacan un resultado muy bajo, como se cree que van a sacar, esos representantes en el Congreso van a tener el estigma de que no son representantes del pueblo”, indicó Valencia, refiriéndose al hecho de que las FARC tienen garantizados 10 escaños en el Congreso según los términos del acuerdo de paz que puso fin a más de medio siglo de conflicto brutal.
Los antiguos rebeldes también han expresado su temor a las irregularidades en el proceso electoral y mencionado problemas para conseguir fondos de campaña. En algunos de los actos de campaña de Londono se registraron protestas. Los líderes de las FARC han dicho que pese a estos “obstáculos” esperan demostrar que tienen un futuro en el paisaje político colombiano.
“Hay lugares donde la gente nos apoya”, dijo a Radio Caracol Pablo Catatumbo, un excomandante de las FARC que ahora se presenta al Senado. “Hay muchas regiones del país donde nos han recibido con mucho entusiasmo, inclusive con cabalgatas y con desfiles en motos”.
Sin embargo, sondeos y analistas apuntan a que la composición del Congreso colombiano no cambiará de forma drástica debido al escaso apoyo de los rebeldes. Se espera que los partidos de centroderecha, que tienen listas llenas de líderes regionales, logren en torno al 60% de los escaños.
“En estas elecciones vamos a medir cuánto cambia la política colombiana”, dijo Valencia.
Muchos ven los comicios del domingo como una prueba de la fuerza de los distintos partidos antes de las elecciones presidenciales de mayo.
Los comicios incluirán dos primarias presidenciales: una para candidatos de izquierda y otra para aspirantes respaldados por movimientos conservadores.
Petro, un combativo orador con un programa antisistema, lidera los sondeos para las elecciones presidenciales con un apoyo en torno al 25%. Ha prometido hacer a Colombia menos dependiente del petróleo y las exportaciones de minería. Pero las encuestas en Colombia son poco fiables.
En una visita reciente a Washington, Petro se describió como alguien “fuera del sistema”.



