Santo Domingo, República Dominicana.- La Iglesia Adventista del Séptimo día en Santo Domingo Este, celebró el pasado sábado 17 de marzo, el día mundial del joven adventista con diversas actividades espirituales y sociales, que impactaron de manera positiva la zona y llenaron de gozo y esperanza a los asistentes.
La actividad inició a las 2: 30 pm, con la llegada de los asistentes a la intersección de la avenida San Vicente de Paul esquina carretera Mella ( frente a Megacentro) donde cerca de 5000 jóvenes abarrotaron la zona con el Lema “Yo soy el mensaje”, con pancartas, afiches, cartelones y otros elementos visuales con mensajes de fe y esperanza. La multitud repartió agua y alimentos a los más necesitados así como oración por los enfermos, abrazos a los quebrantados y se regalaron cientos de literaturas, revistas y materiales didácticos y de orientación religiosa a todos a los transeúntes y conductores que transitaban por el lugar.
Concluida esta parte, la multitud realizó una marcha, en dirección al Ensanche Ozama, en la que resaltó la no violencia intrafamiliar y al mismo tiempo se enarbolaron los sanos principios y valores que deben caracterizar a la sociedad.
El pastor Héctor Lizardo, director de Jóvenes de la Iglesia Adventista en Santo Domingo Este, agradeció a concurrentes por el apoyo masivo y entusiasta e hizo un llamado poderoso, exhortándoles a consagrar sus vidas a Dios y continuar siendo el mensaje de Cristo en este mundo.
“Quiero agradecer a todos por su entusiasta y activa asistencia en este tan maravilloso. Gracias de corazón por salir a las calles y decir al mundo: “Yo soy el mensaje”. Esta convocatoria es una muestra más de que los jóvenes deben comprender su papel fundamental en la transformación que amerita nuestra sociedad. Ustedes están llamados a cambiar el rumbo de nuestro país. Dios los ha llamado a ser sus mensajeros y portavoces en esta tierra. Si comprenden su papel y lo realizan con eficacia veremos una mejor sociedad y por ende un mejor país. Dios les bendiga”, añadió el líder religioso.
El evento concluyó pasado las 7 de la noche, con un majestuoso concierto al aire libre, en la intersección de las calles Jesús de Galindez, esquina Costa Rica, del ensanche Ozama, donde estaba preparada una gran tarima, en la que participaron diversos artistas y grupos musicales de la iglesia adventista quienes alzaron sus voces para alabar el nombre de Dios y deleitar a los presentes.




