BBC.- Tenía que vigilar cada una de las palabras que salían de mi boca porque “ellos” estaban siempre a la escucha. Y por “ellos” me refiero a Alexa, Siri y el asistente de Google.
Al principio, parecía una muy buena idea: probar los parlantes en mi propia casa para ver cómo cambiaban mis hábitos y mi rutina diaria.
En ocasiones, resultaron ser de bastante ayuda. Si nos estábamos quedando sin galletas, bastaba con que uno de nosotros dijera: “¡Oye, Siri! Añade galletas a la lista de la compra”. Y aparecía un recordatorio en nuestros teléfonos.
Durante la tormenta Emma que azotó Reino Unido a principios de este mes Google me mantuvo actualizado sobre las cancelaciones de trenes. Y nuestros hijos se entretuvieron durante horas preguntándole a Alexa qué sonidos hacen los gatos.
Por suerte, ninguno de nuestros dispositivos comenzó a reírse de repente en medio de la noche. Pero tenían sus episodios de locura.
La “inquietante” risa de Alexa que desconcierta a algunos usuarios de la asistente de voz de Amazon
Una vez, le pregunté a Alexa: “¿Cómo está el tiempo en Yemen?”, y me respondió: “Das wetter es el término alemán para el tiempo”. (En inglés, Yemen suena parecido a german, que significa alemán).
Y cuando le pedí a Google “toca música en la cocina”, respondió reproduciendo “Songs In The Kitchen” (música en la cocina, en español), del cantante de country Lee Brice, en un parlante de la sala de estar.
Para averiguar cuál de todos los parlantes era el más inteligente, los puse a prueba, formulándoles 50 preguntas al azar sobre música, deporte y cultura general, teniendo en cuenta únicamente su primera respuesta.
Alexa sacó el puntaje más alto con 37 respuestas correctas, seguida de Google con 32 y Siri, que apenas acertó 27.
El asistente de Apple renqueó por su falta de integración con otras aplicaciones, lo cual significa que no podía leer mi calendario o comprobar mis recetas.
Sin embargo, HomePod (de Apple) fue el único capaz de procesar el comando “toca el próximo tema de James Bond”. Sus competidores trataron sin éxito de encontrar una canción de James Bond llamada “Next” (next es próximo en inglés).
Ninguno de ellos es perfecto, aunque parecen lo suficientemente listos como para reemplazar a los smartphones como el producto de mayor crecimiento de los gigantes tecnológicos.




