Centenas de miles de estadounidenses de todas las edades, cansados los tiroteos y matanzas en escuelas, ocuparon este sábado las calles de Washington y numerosas otras ciudades del país para exigir la adopción de controles más rígidos de acceso a las armas de fuego.
Centenas de miles de estadounidenses de todas las edades, cansados los tiroteos y matanzas en escuelas, ocuparon este sábado las calles de Washington y numerosas otras ciudades del país para exigir la adopción de controles más rígidos de acceso a las armas de fuego.
Las marchas fueron convocadas y organizadas por jóvenes estudiantes, ya hartos de la constante violencia con armas de fuego, que dejan unos 30.000 muertos a cada año en el país.
Pero multitudes de adultos se sumaron a las manifestaciones, en lo que ya se considera una de las mayores protestas en al menos una generación.
Fuentes ligadas a la organización de la protesta dijeron a la red de TV NBC que la manifestación de este sábado en Washington reunió por lo menos 800.000 personas.




