Agencias.- Este es un síndrome de larga trayectoria en el análisis de las condiciones laborales desde la psicología social.
Parte como un campo de estudio centrado en las profesiones asistenciales, prioritariamente prolífico en relación a las profesiones relativas a la atención sanitaria o entornos académicos, pero posteriormente sus características fueron adaptándose a todo tipo de entornos laborales.
El burnout es un síndrome caracterizado por situaciones de estrés laboral cronificado con consecuencias severas sobre la salud.
Se comprende a través del desarrollo de una baja realización en el trabajo, por el agotamiento emocional, que se vincula a la sensación de sentirse exhausto, y en tercer lugar por la despersonalización, que consiste, en términos generales, en el desarrollo de una actitud frívola respecto al resto de personas.
Traducido a términos mundanos, supone estar tan superado por la situación laboral, que el trabajo ha dejado de resultar interesante, el trabajador se siente completamente agotado, y le importan poco todos los implicados en su desempeño profesional.
Este cuadro está tan vinculado al desarrollo de depresión, que hay autores que incluso señalan que son fenómenos que se confunden. Además, se ha relacionado con un malestar físico generalizado, así como con un deterioro de la vida social.
Sin embargo, y sobre todo, se materializa en un sentimiento de baja autoestima muy evidente. La persona que experimenta burnout se siente mal, en general, pero, además, también comienzan a evaluar de manera negativa su actividad profesional, porque sienten que, o bien se está viendo claramente afectada, o simplemente creen no estar dando el 100%.
Justamente en esta exigencia de dar el 100% en el entorno laboral enlaza el síndrome de burnout con el trabajo en videojuegos. Will Luton explica, desde su experiencia personal, algunas cosas muy interesantes: sentirte mal en tu trabajo no tiene que ver con el hecho de que te guste o no tu empleo.
Así, es más que probable que en el desarrollo de videojuegos haya un elemento vocacional muy superior al de otras profesiones. Este elemento vocacional, ese sentimiento primario de disfrutar del trabajo, es lo que implica que las personas se vuelquen en su empleo. Si eso se combina con un entorno de alta exigencia, o alta autoexigencia, se dispone una situación perfecta para el desarrollo de problemáticas como las mencionadas.





