Redacción Internacional.- Konrads Voits, un ciudadano americano de 27 años, ha sido declarado culpable de hackear una cárcel para cambiar la fecha de salida de un amigo.
Voits fue pillado en pleno hackeo y ha sido condenado a 7 años y 3 meses de prisión, mas tres años de supervisión vigilada. Además tendrá que pagar una multa de 235.488 dólares para cubrir los costes de la investigación, que implicó al FBI.
Regalar 7 años de tu vida para liberar a un amigo. Eso sí es una definición de amistad…
Konrads Voits planeó durante semanas el intento de hackear la cárcel del condado de Washtenaw, en Míchigan (Estados Unidos), entre enero y marzo de 2017.
El hacker realizó un primer intento mediante phishing. Envió emails a los empleados de la prisión con una falsa web que clonaba la web oficial del condado de Washtenaw, para que alguno picase e introdujera sus claves, con las que tendría acceso a la base de datos de la prisión.
El phishing no tuvo éxito, pero no se dió por vencido. Llamó por teléfono a algunos empleados, haciéndose pasar por un técnico informático de la prisión, y consiguió engañar a uno para que instalase una falsa actualización de la web de la prisión. Era en realidad un malware con el que robó las contraseñas y datos privados de 1600 empleados de la cárcel.




