(La Prensa.com).-La marcha pacífica azul y blanco en apoyo a las Madres de Abril se tiñó de rojo sangre de al menos 11 personas asesinadas con armas de precisión con disparos en la cabeza y el tórax, ocho en Managua y dos en Estelí.
Además, unos 79 heridos fueron atendidos en el Hospital Vivian Pellas, Hospital Bautista, Hospital Central, Hospital Militar, puesto de salud improvisado en el patio de la Catedral de Managua, la UCA y por Cruz Roja Nicaragüense.
Debido a la situación de inseguridad que imperaba todavía por la noche en el sector, fue difícil conocer cifras exactas de las víctimas mortales. El secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, afirmó que un primer reporte de fuentes hospitalarias se contabilizan al menos cuatro personas asesinadas y 53 heridos en Managua.
De los fallecidos en Managua dos fueron reportados en el Hospital Bautista entre estos Edgar Guevara Portobanco, de 38 años, quien falleció en el quirófano del centro hospitalario y el otro fue identificado supuestamente como Francisco Reyes Zapata, de 24 años.
Mientras en el Hospital Vivian Pellas, murió en el quirófano Maycol González Hernández, de 34 años, originario de la comunidad de Veracruz, Nindirí, luego de ser atacado por antimotines y fuerzas paramilitares cerca de Metrocentro. Se reportó otro muerto en el Hospital Vivian Pellas, pero aún sin identificar.
Dos víctimas más perecieron en el propio sitio de la agresión mientras aún permanecían los manifestantes en las inmediaciones de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), según Carmona, uno de ellos fue identificado como Jorge Castro. Más dos fallecieron en el Hospital Militar
Empezó ataque
El acto donde las madres exigirían justicia al final de la marcha, que salió a las 2:30 p.m de la rotonda Jean Paul Genie fue cancelado en la UCA por la zozobra y la histeria colectiva que provocó la balacera contra los manifestantes de parte de la Policía que estaba escudada en el nuevo Estadio Nacional Dennis Martínez.
Eran las 3:58 de la tarde cuando se corrió la voz entre la población marchista que miembros de la Juventud Sandinista y la Policía Nacional se estaban acercando a la Marcha de las Madres por el sector del paso a desnivel de Tiscapa.
Cientos de miles de nicaragüenses marcharon en el Día de la Madre, junto a las progenitoras cuyos hijos fueron asesinados por el régimen Ortega-Murillo durante las jornadas de resistencia ciudadana que iniciaron el 18 de abril. LA PRENSA/CARLOS VALLE
La histeria colectiva se desató en el sector de Metrocentro, madres con sus niños corrían desesperadamente alejándose del lugar, mientras jóvenes y hombres que andaban con tubos lanza morteros en la marcha corrían hacia el sector del nuevo Estadio Nacional Dennis Martínez, para tratar de contener el avance de los agresores para que no llegaran a masacrar a la población de la marcha, donde habían muchos niños, madres con bebés y ancianos.
Inmediatamente la población empezó a formar barricadas con adoquines, ramas y todo material que tenían a su alcance, por el portón de abajo de la Catedral. La idea era que los JS y la Policía no se acercaran a la marcha.
“Cuidado, en el estadio hay francotiradores hagánse para atrás”, gritaban varios de los pobladores que andaban en moto y servían de avanzada.
Los muchachos y muchachas de todas las edades y campesinos se replegaron hacia la barricada por la catedral. En ese momento se escuchó una ráfaga de tiros que provenían del Estadio de béisbol. Se escuchaban los silbidos de los disparos que pasaban entre las ramas de los árboles que hay en el predio valdio frente al edificio deportivo y detrás de la UNI.




