AFP
Muchos comentarios en Alemania coincidían en pedir cambios en el fútbol del país tras la eliminación en el Mundial-2018, pero jugadores y expertos son cautos sobre la cuestión del seleccionador y la mayoría suele coincidir en que Joachim Löw debe continuar a los mandos.
A su llegada este jueves a Fráncfort, Löw no despejó la incógnita sobre su continuidad.
“Lleva un tiempo digerir todo. El equipo no ha mostrado lo que puede hacer normalmente y yo, como entrenador, soy el responsable. Tengo que preguntarme evidentemente por qué no hemos triunfado”, declaró el entrenador a los periodistas en el aeropuerto.
El presidente de su Federación (DFB), Reinhard Greidel, habló de la necesidad de “cambios profundos” y dio de plazo hasta la próxima semana para que Löw manifieste sus planes de futuro.
“Los cambios siempre llegan después de los torneos. ¿Qué amplitud van a tener los de ahora? No tengo ni idea”, admitió Toni Kroos en Kazán después de la derrota 2-0 contra Corea del Sur.
La capacidad para analizar las catástrofes y los fracasos para extraer lecciones es un rasgo cultural en Alemania.
La eliminación en la primera fase de la Eurocopa de 2004 conllevó una auténtica revolución: Jürgen Klinsmann llegó y cambió todo en el equipo, aportando ideas innovadoras sobre la formación, la táctica, la preparación física y la mental de los internacionales de la Mannschaft.
Löw, que era su ayudante, siguió en esa línea en 2006 y desde entonces Alemania había llegado al menos hasta semifinales en todos los grandes torneos, algo a lo que ni se acercó ahora en Rusia.
El título mundial de 2014 sirve para mitigar en mucho las conclusiones grandilocuentes sobre el papel de Löw y los jugadores parecen apoyar sin fisuras a su técnico.
“Todos estamos convencidos con su manera de actuar”, dijo Thomas Müller. “Es el entrenador que nos conviene”, estimó Julian Draxler, mientras que Joshua Kimmich tenía claro que Löw “debe continuar”.
El presidente de la DFB, Reinhard Grindel, había asumido el riesgo de confirmar a su entrenador unas horas antes del partido ante los surcoreanos: “Antes del Mundial decidimos renovar el contrato de Joachim Löw (hasta 2022) porque pensamos que nadie mejor que él podía gestionar la reconstrucción que será indispensable después del Mundial, pase lo que pase”.
En pleno ‘shock’ post-eliminación, Löw dejó la puerta abierta a todas las opciones sobre su futuro: “Es demasiado pronto para responder, hacen falta unas horas para verlo claramente. La decepción es muy profunda. Vamos a hablar y veremos cómo se continúa”.





