Hay que admitirlo: pese a su alta incidencia en la población, hoy por hoy no existe un tratamiento real y efectivo contra las tendinopatías. El lector fruncirá el ceño y recordará que una vez le diagnosticaron una, le pusieron un tratamiento y -probablemente más tarde que pronto-, terminó curándose. Ambas afirmaciones son ciertas.
Lo que sucede es que los tratamientos actuales ayudan a reducir o suprimir los síntomas, pero no existen estudios científicos que avalen que además ayudan a regenerar el tendón dañado. Una esperanzadora investigación española ya en marcha con células madre mesenquimales parece que puede cambiar esta situación.
Primer ensayo clínico en humanos
Los tratamientos tradicionales de las tendinopatías utilizan técnicas muy diversas que van desde el reposo al uso de antiinflamatorios no esteroideos, pasando por infiltraciones locales de corticoides, fisioterapia u ortesis estabilizadoras. En la actualidad, un tratamiento en boga consiste en el uso de plasma rico en plaquetas, que ayuda a disminuir el dolor, pero tampoco se ha demostrado que ayude a reparar los tejidos.
En este contexto, el Comité de Ética de Ensayos Clínicos con Medicamentos y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios acaban de autorizar el primer ensayo clínico en humanos de un nuevo tratamiento con células madre mesenquimales expandidas de médula ósea. Aunque el objetivo inicial de la investigación es buscar soluciones para la afectación del tendón rotuliano, de confirmarse los prometedores resultados de los ensayos preclínicos y estudios previos, se podría aplicar al resto de tendinopatías.





