Mucho se sabe de los alcances de las células madres en la medicina. Ahora, recientes avances en medicina reproductiva dan cuenta de que un trasplante de células madre de la médula ósea en la arteria ovárica podría ser la solución para aquellas mujeres a quienes se les imposibilita concebir o bien tienen embarazos interrumpidos, a causa de una baja calidad -o escasez- en su reserva ovárica.
La ciudad de Barcelona fue sede del 34º Congreso de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), donde el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) presentó los resultados de su estudio sobre rejuvenecimiento ovárico, llevado adelante en conjunto con el hospital La Fe.
Tras varios embarazos, algunos espontáneos y otros por transferencia embrionaria, ya son tres los recién nacidos que se contabilizan gracias a esta técnica que tiene por objetivo ayudar a aquellas mujeres con problemas a la hora de concebir a causa de una severa afectación de la reserva ovárica.
“Estamos a las puertas de un adelanto fundamental para muchas mujeres y parejas que podrían encontrar una solución a un problema complejo en el que los especialistas en reproducción humana venimos trabajando desde hace tiempo. Es un gran avance que estos logros tan importantes puedan ser trasladados en el futuro a nuestro país”, destacó el médico especialista en reproducción asistida Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires.
La investigación, dirigida por el copresidente de IVI, profesor Antonio Pellicer, conducido por las doctoras Sonia Herraiz y Mónica Romeu, de IVI y del hospital La Fe de Valencia, respectivamente, y que contó, además, con la colaboración de la doctora Nuria Pellicer, médico residente de este hospital, va camino de su tercera fase, con resultados esperanzadores.
Luego de una primera instancia en modelo animal, mediante la cual se hizo implante de tejido humano en ratones para comprobar la efectividad del tratamiento con células madre, el estudio avanzó hacia una segunda etapa con veinte pacientes bajas respondedoras. El procedimiento incluyó movilización de células madre, extracción en sangre periférica y su reimplantación en el ovario para revertir el proceso de envejecimiento y activar los folículos durmientes. Esta segunda fase del estudio ya fue aceptada por la revista Fertility&Sterility y será publicada próximamente.




