Los mercados no deberían preocuparse por el “presidente Pence”

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Hasta el momento es poco probable que el presidente Trump dimita o se vea obligado a dimitir antes de que termine su primer mandato en 2021.

Hasta el momento es poco probable que el presidente Trump dimita o se vea obligado a dimitir antes de que termine su primer mandato en 2021. Sin embargo, las probabilidades ahora son más altas dada la reciente declaración de culpabilidad de su ex abogado, Michael Cohen, y el veredicto de culpabilidad en el juicio de su anterior gerente de campaña, Paul Manafort.

Cohen puede representar un mayor riesgo para Trump ya que conoce el funcionamiento interno de la empresa familiar, la Organización Trump, así como muchos detalles relacionados con la campaña presidencial de 2016.

Manafort está más alejado del círculo interno de Trump, aunque dirigió la campaña presidencial durante cinco meses, incluyendo el período en el que el hijo de Trump y otros se reunieron con representantes del gobierno ruso.

No está claro si alguno de los hombres echará tierra sobre el fiscal especial Robert Mueller, quien está investigando posibles crímenes relacionados con las elecciones de 2016. No obstante, el riesgo para Trump se ha intensificado.

Por tanto, ¿qué pasaría si Trump dejase el cargo y el vicepresidente Mike Pence tomase su lugar? Obviamente, eso sería un acontecimiento político apoteósico. Sin embargo, cuando se calmen las aguas, Pence podría llegar a ser mejor que Trump para los mercados y la economía.

Si Trump dejase el cargo de forma repentina, es probable que provoque una caída de los mercados. “El impacto inicial de esa hipótesis afectaría de manera importante la psicología que ha apuntalado la recuperación actual de las acciones de Estados Unidos”, dijo Peter Kenny, estratega de mercado senior en Global Markets Advisory Group.

Sin embargo, lo peor sería ese retroceso inicial porque si la economía sigue siendo sólida, los mercados probablemente encontrarían un nuevo equilibrio muy rápido. Pence incluso podría ser una fuerza económica más estabilizadora que Trump pues favorece las políticas convencionales en lugar del nacionalismo económico que se ha convertido en el sello distintivo de Trump.

Pence apuesta más por un establishment republicano

Pence apuesta más por un establishment republicano, en comparación con Trump. “Se alinearía más con los grupos de libre comercio, como la Cámara de Comercio Republicana”, dijo Greg Valliere de Horizon Investments. “Calmaría las guerras comerciales de Trump”.

Es probable que mantenga una buena relación con Canadá y México y que terminara rápidamente con las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Es probable que también apacigüe la guerra con Europa, ya sea modificando o eliminando por completo los nuevos aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio que impuso Trump. Si eso sucediera, diferentes países extranjeros que han impuesto aranceles sobre las exportaciones de los Estados Unidos como represalia también los anularían. Empresas como Harley-Davidson y Caterpillar, que son vulnerables a las guerras comerciales de Trump, se beneficiarían, así como muchos otros operadores más pequeños.

China es otra historia. Existe un mayor acuerdo entre los grupos empresariales y ambos partidos políticos sobre el hecho de que China mantiene una competencia desleal en el comercio, roba la propiedad intelectual de otras naciones e impone barreras injustas para mantener a las empresas extranjeras a raya en su país.

Pence podría mantener la línea dura de Trump con China, aunque no necesariamente con los aranceles que elevan los precios en Estados Unidos y amenazan con dañar la economía estadounidense. Otra forma de enfrentar a China sería impulsar cambios en la Organización Mundial del Comercio que le otorguen al regulador comercial global mayor influencia para penalizar a China por competencia desleal.

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Jessica Hernandez

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