Redacción Internacional.- La canciller alemana, Angela Merkel, ratificó que el acoso xenófobo “no tiene cabida en un estado de derecho” como es Alemania, en alusión a los disturbios protagonizados por manifestantes ultraderechistas tras la muerte de un ciudadano alemán en Chemnitz (este de Alemania).
“Se cometió un horrible crimen, por el que fueron detenidos sus presuntos responsables”, apuntó la jefa del Gobierno alemán, respecto al detonante de esos incidentes y las sospechas posteriores sobre un sirio y un iraquí como posibles responsables.
Los pensamientos de todos “están con los familiares de esa víctima”, añadió Merkel, a una pregunta sobre esa cuestión formulada en su comparecencia con el primer ministro croata, Andrej Plenkovic, para remitirse a la condena emitida ya ayer por el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert.





