Yahoo.- Se llama liraglutida, viene en forma de inyección subcutánea diaria y llega en un momento en que una importante cantidad argentinos la necesitan en forma urgente: se trata del primer medicamento aprobado en las últimas 2 décadas, que ayuda a reducir -en forma sostenida y a lo largo del tiempo- entre el 6 y el 8% del peso total de la persona que recibe este tratamiento.
Esto, que parecer ser menor, es algo realmente significativo: “hay estudios en los cuales se probó que si una persona logra reducir su peso en más de un 5% y esto se combina con el ejercicio físico y una dieta saludable mejoran todos los índices relacionados con estas patologías, incluyendo una baja en la presión arterial, menor cantidad de colesterol y triglicéridos y un descenso de la glucemia lo que ayuda a demorar -o frenar- la diabetes”, le dijo a Neomundo la doctora Mónica Katz, médica especialista en nutrición y directora del posgrado en obesidad de la Universidad Favaloro.
“Esta nueva opción terapéutica que acaba de aprobar el organismo regulador de medicamentos de la Argentina se suma a otras posibilidades del tratamiento de la obesidad y como una posibilidad más antes de recurrir a la cirugía bariátrica”, comentó el doctor Alberto Cormillot, uno de los máximos especialistas en obesidad de la Argentina.
Esta alternativa llega en un momento clave ya que Argentina, como en otros países del mundo, la obesidad y el sobrepeso ya toma la forma de una verdadera epidemia.
• De hecho, según Cormillot, “actualmente el 57,9 % de los mayores de 18 años padecen estas condiciones”.
Las consecuencias del sobrepeso va mucho más allá de las cargadas cotidianas. Los expertos calculan que el impacto es tal que, en el mundo, mueren entre 4 y 5 millones de personas, cada año, por enfermedades causadas, basadas o disparadas por esta situación.
“La última medicación para bajar de peso aprobada en Argentina fue en 1998, el “orlistat”, dijo Katz. “Y ahora, luego de varios años de prueba en más de 5700 personas, se aprobó este análogo de una hormona conocida como GLP-1 y cuyo efecto es generar una sensación de saciedad que lleva a una menor ingesta de la persona a lo largo del día”. Esto hace que, en definitiva, el obeso ingiera menos calorías.
La forma en que se aprobó este medicamento es con expendio bajo receta y control médico. Y debe indicarse junto a un cambio en el estilo de vida relacionado con la comida saludable y la realización de abundante ejercicio físico.
Con estos tres elementos las personas obesas pueden registrar en el plazo de 12 meses, en promedio, una baja de alrededor del 8% de su peso. Y, lo más interesante, es que los estudios continuaron hasta tres años y no se registró –como ocurre con otras dietas y tratamientos- un rebote de peso significativo sino que la ganancia en términos de salud se mantuvo a lo largo del tiempo.
Por ahora no se detectaron efectos secundarios graves sino que son relativamente menores y, en general, transitorios. Lo que sí es que el costo todavía es alto, ya que se calcula que asciende a alrededor de entre $ 7000 y $ 10000 por mes.
Las autoridades del laboratorio que presentó esta medicación, Novo Nordisk, le explicaron a Neomundo que “ya comenzamos las tratativas con obras sociales y empresas de medicina prepaga para que esta opción terapéutica esté comprendida en los descuentos que normalmente reciben otros medicamentos”. Sin embargo no tienen un plazo cierto en el cual esta situación podrá efectivizarse”.
Finalmente, según Katz “estamos comenzando una Era en la que -en los próximos años- llegarán al mercado varias moléculas y drogas con mecanismos similares de acción que podrán ayudarnos –en el mediano plazo- a controlar mejor esta epidemia de obesidad”.





