(EUROPA PRESS) – Los expertos de la Cátedra del Sueño de la URG-Grupo Lo Monaco han señalado que los problemas de sueño pueden afectar a la comprensión de los hechos, así como a la capacidad de acción, y por tanto, puede que una persona en el momento de cometer un acto ilícito, al no comprender lo que está haciendo, no valore su responsabilidad jurídica sobre el hecho.
El sonambulismo es un trastorno del sueño que se caracteriza porque las personas caminan o realizan alguna otra actividad estando todavía dormidas.
Suele producirse durante la etapa IV del sueño no MOR y es más común en niños que en adultos. Además, los expertos indican que hay más probabilidades de que una persona sea sonámbula cuando no ha dormido lo suficiente.
Los episodios pueden ser muy breves (unos segundos o minutos) o pueden durar hasta 30 minutos o más. La mayoría suelen permanecer menos de 10 minutos. Durante un episodio las personas que caminan dormidas pueden caminar, ejecutar actividades como mover muebles, ir al baño, vestirse e incluso salir a la calle. Si no se perturba al sonámbulo, éste suele regresar a dormir. En algunas ocasiones pueden quedarse dormidos en un lugar diferente o incluso inusual.
Causas
Existen determinados factores que pueden precipitar un episodio de sonambulismo, sin embargo, por regla general no se conocen las causas exactas que originan los episodios de sonambulismo aunque existe la sospecha de que en muchos casos puede ser hereditario.
En los niños está asociado con la privación de sueño (haber dormido mal la noche o las noches anteriores), la fatiga y la ansiedad.
En los adultos las principales causas son:
- El consumo de alcohol.
- Determinados medicamentos.
- Afecciones médicas, como las convulsiones.
- Trastornos mentales.
En los ancianos puede originarse debido a un trastorno del comportamiento vinculado con el sueño MOR (etapa del sueño con movimientos oculares rápidos).
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Síntomas
El niño sonámbulo suele sentarse en la cama con los ojos abiertos y una expresión de admiración o sorpresa o incluso puede salir de la cama sin que haya despliegue de conductas vigorosas ni se recuerde al despertar el contenido de ningún ensueño.
Frente al sonambulismo plácido entre los niños, el sonambulismo entre los adultos sí conlleva una conducta problemática, ya que se acompaña con frecuencia de acciones físicas vigorosas o violentas, que pueden producir lesiones a la persona que lo padece. Mientras que el niño sonámbulo no suele recordar ninguno de los sueños que han acompañado al sonambulismo, los adultos sí suelen recordar el contenido de sus ensueños y estos son de naturaleza violenta en muchas ocasiones.
Entre los sonámbulos adultos se repite una temática con frecuencia en los sueños. Suelen ser situaciones en las que se requiere una huida o auxilio inmediato, como bombas a punto de estallar, incendios o edificios a punto de derrumbarse. Estos sueños invitan a un escape inmediato y puede provocar que el adulto salte de la cama de manera abrupta.
Los síntomas del sonambulismo se caracterizan por:
- Cuando despierta, el sonámbulo puede estar confuso y desorientado.
- Si alguien lo despierta puede tener una actitud agresiva.
- Normalmente la expresión facial permanece ausente.
- Suelen abrir los ojos durante el sueño.
- No recuerdan el episodio cuando salen de él.
- Hablan dormidos y dicen frases inconexas y sin sentido.
- Levantarse y caminar.
- Realizar actividades físicas.
Prevención
El sonambulismo es relativamente frecuente en niños. Se puede prevenir con la adopción de hábitos saludables que incluyan unos períodos de descanso nocturno normales dentro de un horario regular.
En los adultos, es recomendable del mismo modo dormir ocho horas diarias, así como reducir el estrés y la ingesta de alcohol.





