EFE
Miles de empleados federales privados de sueldo por culpa del cierre parcial de la Administración de Estados Unidos, que cumplió hoy su primera semana, están empezando a sufrir las consecuencias y a exponer sus problemas personales a través de las redes sociales.
“Si cobro el trabajo de las últimas dos semanas tendré dinero para pagar las facturas, pero no más comida: vivimos de nómina a nómina y cosas vitales, como el coche, el horno o la estufa, siempre se rompen. Espero que no ocurra nada hasta que esto se acabe”, escribió hoy en Twitter Freya Cerridwen, una madre soltera del estado de Michigan afectada por el cierre administrativo.
Otra mujer, que se identificó en esa red social como empleada federal sin dar a conocer su nombre, explicó hoy que si esta situación se alarga dos semanas, su madre, que depende de ella, no podrá “comer ni tener acceso a sus medicamentos”.





