En el décimo round, cuando se decretó que Dirrell no podía seguir, Yildirim pensó que ya había ganado la pelea, sin embargo, por regla se recurrió a las tarjetas porque el corte fue provocado rounds antes por un cabezazo y ahí, la victoria fue para el estadounidense de 34 años.

Con este resultado, Dirrell mejoró su récord profesional a 33-1-1 con 24 nocauts, mientras que Yildirim se estancó en 21-2 y 12 fueras de combate.