AFP
En la cresta de su popularidad y con amplio apoyo internacional, el opositor Juan Guaidó cumplió el sábado dos meses de haberse autoproclamado presidente interino de Venezuela, pero esto no ha sido suficiente para quebrar la lealtad de los militares a Nicolás Maduro.
Guaidó, jefe del Parlamento de mayoría opositora, llega a este punto empeñado en una movilización nacional hacia el palacio presidencial de Miraflores, en fecha por definir, para tomar su control.
De cara a ese nuevo pico de la crisis, que bautizó como “operación libertad”, recorre el país, y este sábado lidera una nueva concentración en Barcelona (noreste).
“Seguimos en las calles con el pueblo, organizando la #OperaciónLibertad (…). Vamos a mantenernos firmemente en esta lucha”, escribió en Twitter Guaidó al difundir un video en el que aparece saludando a los manifestantes.




