PEKIN,(EFE).- La Policía de Hong Kong ha acusado formalmente a 44 personas por revuelta y a otra de posesión de armas tras la desautorizada manifestación del pasado domingo, por lo que comparecerán este miércoles ante un tribunal, según las autoridades.
Uno de los detenidos -sobre quienes podrían recaer penas de hasta diez años de prisión- también está acusado de agredir a un agente.
En total, fueron detenidas 49 personas de entre 16 y 41 años, de las que dos fueron puestas en libertad bajo fianza mientras continúa la investigación, y otras dos fueron “temporalmente liberadas”.
La Policía recalca que las pesquisas siguen su curso y no descarta más detenciones. Los comunicados que la institución emitió durante la tarde del domingo advertían a los participantes de la protesta de la posibilidad de ser arrestados y de enfrentarse a cargos por manifestación ilegal, penada con entre 3 y 5 años de cárcel y multas de 5.000 dólares de Hong Kong (639 dólares, 573 euros).
No obstante, “tras investigar y recibir consejo legal”, las autoridades han decidido acusar a 44 de los detenidos del delito de revuelta, que conlleva penas más graves, de entre 5 y 10 años de prisión y multas de 5.000 dólares de Hong Kong.
En un comunicado publicado anoche, la Policía asegura que los manifestantes cometieron actos “que quebrantaron la paz”, lo cual se corresponde con la definición legal de revuelta según la Ordenanza de Orden Público de Hong Kong.








