Mientras los jugadores de los 49ers de San Francisco y los Chiefs de Kansas City se preparan para disputar el domingo la final de la Liga Nacional de Fútbol (NFL) americano, los residentes y visitantes de Miami (Florida) ya disfrutan de los eventos y extravagancias alrededor de este evento.
Las autoridades calculan que la población del núcleo de la ciudad, de unos 150 kilómetros cuadrados y medio millón de habitantes, ha aumentado en un 20 % estos días a causa de la gran número de eventos públicos y privados que se han organizado en torno al partido y que han atraído a un gran número de visitantes.
Y es que a pesar de las investigaciones científicas que advierten de posibles daños cerebrales que a la larga pueden sufrir los jugadores, en EEUU no hay fiesta deportiva más grande que el Super Bowl, cuya 54 edición se disputará en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens, y alrededor de ella hay conciertos, actividades filantrópicas, de moda y hasta de bienes raíces, que atraen a no pocas celebridades.








