BBC MUNDO
Mientras cada vez más estados de EE.UU. emiten órdenes de “mantenerse en casa”, los negocios cierran y se le pide a los ciudadanos que limiten sus salidas y practiquen el distanciamiento social, Donald Trump parece estar teniendo dudas al respecto.
Durante más de una semana, funcionarios de su gobierno y líderes en los estados han hablando de la necesidad de “aplanar la curva” del brote de coronavirus, para limitar la propagación de la enfermedad y evitar que el sistema de salud se vea abrumado.
Sin embargo, el elevado costo económico se está volviendo cada vez más evidente.
La semana pasada, el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, predijo que el desempleo podría alcanzar el 20%. El jueves, su oficina publicará los nuevos números en la materia de la semana pasada y se espera que sean millones de desempleados.
Un informe de la institución financiera Goldman Sachs estima que el producto interno bruto de EE.UU. en el segundo trimestre podría contraerse en un 24%, lo cual dista mucho del récord anterior de 10% registrado en 1958.








