Afganistán está sufriendo una de las semanas más sangrientas desde la llegada de los talibanes al poder en agosto, con un nuevo atentado este viernes en una mezquita con al menos 33 muertos, después de varios ataques a templos y centros de estudios que apuntan al grupo yihadista Estado Islámico (EI).
EFE.-Afganistán está sufriendo una de las semanas más sangrientas desde la llegada de los talibanes al poder en agosto, con un nuevo atentado este viernes en una mezquita con al menos 33 muertos, después de varios ataques a templos y centros de estudios que apuntan al grupo yihadista Estado Islámico (EI).
Ocurrido en pleno mes sagrado musulmán de Ramadán, la explosión de hoy se produjo después de las oraciones del viernes en una mezquita del distrito de Imam Sahib, en la provincia norteña de Kunduz, y “dejó al menos 33 muertos y decenas de heridos”, informó a Efe el portavoz de la Policía regional, Obaidullah Abedi.







