(EFE).- El papa Francisco denunció hoy la muerte de trabajadores en sus puestos, una “tragedia muy extendida, quizá demasiado”, advirtió desde la ventana del Palacio Apostólico en ocasión del Primero de Mayo, Día del Trabajador.
“Hoy es la Fiesta del Trabajo. Que sirva de estímulo para renovar el compromiso para que todos y en todos los lados el trabajo sea digno y que desde el mundo laboral venga la voluntad de hacer crecer una economía de paz”, dijo tras el rezo del Regina Caeli, que sustituye al Ángelus en tiempo pascual.
Y agregó, ante cientos de fieles que le escuchaban desde la Plaza de San Pedro: “Quisiera recordar los obreros muertos en el trabajo, una tragedia muy extendida, quizá demasiado”.
“Rindo tributo a los periodistas que pagan con su persona para servir este derecho. El año pasado 47 fueron asesinados y más de 350 encarcelados. Un gracias especial a todos los que, con valentía, nos informan de las plagas de la humanidad”, terminó.








