Los indecisos suman dos por ciento, mientras que blancos/nulos son cinco. En la pesquisa anterior, publicada el 5 de octubre, Lula apareció con 51 por ciento de los votos totales, mientras que Bolsonaro tenía 43.
En las papeletas válidas, la investigación señaló que el exdirigente obrero tiene 55 por ciento y el excapitán del Ejército, 45. El margen de error era de dos puntos porcentuales, para más o para menos.
La indagación revela asimismo que, dentro de las dos campañas electivas, el 94 por ciento manifestó estar seguro de su voto, mientras el otro seis podría cambiarlo de la actual fecha al 30 de octubre.
Por otra parte, un 41 por ciento de los interrogados desaprueba la gestión de la administración del exmilitar y un 38 la considera buena. Un 10 por ciento la percibe regular.
Lula ganó la primera ronda, realizada el 2 de octubre, con un 48,43 por ciento de los votos frente a Bolsonaro, quien alcanzó un 43,20.
Ninguno de los aspirantes al poder logró en ese primer turno la mayoría absoluta de votos, es decir, más de la mitad de válidos (excluidos blancos y nulos), como establece el código brasileño para ser electo.














