RT.- Conocido por su hiperactividad en las redes sociales, Jair Bolsonaro no ha publicado un solo mensaje desde las elecciones del domingo, cuando perdió ante Luiz Inácio Lula da Silva. Su silencio de 44 horas mantuvo en vilo al país ante la amenaza de que no reconociese los comicios. Los ánimos se fueron relajando a medida que sus aliados iban aceptando su derrota, y él se arrinconaba políticamente.
Al final claudicó, pero sin aceptar explícitamente que perdió la batalla. Tampoco mencionó a Lula. ¿Enfado de mal perdedor o estrategia? ¿O ambas cosas?
Bolsonaro, el primer presidente de la historia del país en no ser reelegido, ha reaccionado tras las elecciones en la línea de ‘outsider’ excéntrico que ha definido su mandato: sin cumplir con la costumbre de telefonear al vencedor de los comicios.








