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Las reservas internacionales se sitúan alrededor de US$13,800 millones en agosto, lo que equivale a aproximadamente un 11% del PIB y unos cinco meses de importaciones, excediendo las métricas sugeridas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El Banco Central (BCRD) anunció la conservación de su tasa de interés de política monetaria (TPM) en un 5.75% anual. Asimismo, la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) se mantiene en un 6.25% anual, mientras que la tasa de depósitos remunerados (Overnight) continúa en un 4.50% anual.
Esta decisión tomó en cuenta la persistencia de condiciones financieras internacionales restrictivas y la incertidumbre global, vinculada a las nuevas políticas arancelarias y los conflictos geopolíticos. A nivel nacional, se consideró que la inflación se ha mantenido dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0% desde el primer semestre de 2023.
En efecto, la inflación interanual fue de 3.40% en julio de 2025, y la inflación subyacente, que excluye los precios de los componentes más volátiles, se ubicó en 4.19%, cerca del centro de la meta.
Los modelos de pronósticos del BCRD indican que la inflación general y la subyacente permanecerán en el rango meta de 4.0 % ± 1.0% durante los años 2025 y 2026, en un escenario activo de política monetaria.
En un contexto internacional de elevada volatilidad y altas tasas de interés, el BCRD ha mantenido invariable su tasa de política monetaria durante los primeros ocho meses de 2025, al mismo tiempo que adoptó medidas macroprudenciales con el objetivo de robustecer la estabilidad financiera.
Además, para atenuar el impacto de las condiciones externas restrictivas y la incertidumbre sobre el mecanismo de transmisión de la política monetaria, la Junta Monetaria aprobó un programa de provisión de liquidez por unos RD$81,000 millones, de los cuales se han desembolsado hasta la fecha unos RD$51 mil millones, promoviendo la canalización de crédito a los sectores productivos en condiciones favorables.
En el ámbito internacional, el crecimiento de la economía de Estados Unidos de América en el segundo trimestre del año fue revisado al alza, llegando a un 3.3% intertrimestral anualizado.
Sin embargo, las previsiones de crecimiento para esta economía se mantienen moderadas, proyectándose una expansión del 1.6% en 2025, según Consensus Forecasts. Por otro lado, la inflación interanual se situó en 2.7% en julio, por encima de la meta del 2.0% de la Reserva Federal (Fed); mientras que el mercado laboral ha mostrado signos de debilitamiento en los últimos meses. Considerando este panorama y la volatilidad observada en los mercados financieros, los analistas de mercado han otorgado una mayor probabilidad a que la FED pudiera disminuir la tasa de fondos federales en 25 puntos básicos en su reunión de septiembre.
En la Zona Euro, la actividad económica crecería solo un 1.2% en 2025, de acuerdo con Consensus Forecasts, influenciada por los conflictos geopolíticos y la incertidumbre comercial. Mientras tanto, la inflación interanual se ubicó en 2.0 % en julio de 2025, colocándose en la meta del Banco Central Europeo (BCE). En este contexto, los analistas de mercado prevén una reducción adicional de 25 puntos básicos en lo que resta del año.
En América Latina, las perspectivas de crecimiento se mantienen moderadas, anticipándose una expansión de la región del 2.1% para 2025. No obstante, dada la elevada incertidumbre global, la mayoría de los bancos centrales de la región conservaron sin cambios sus tasas de interés de política monetaria.Materias primas
Respecto a las materias primas, el precio por barril del petróleo intermedio de Texas (WTI) ha descendido en agosto, estableciéndose en US$64 al cierre del mes, en un escenario de moderación de la demanda global y un incremento de la producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+).
El precio del oro se mantiene en torno a los US$3,400 por onza troy, al ser utilizado como refugio de valor en un panorama complejo y con alta incertidumbre.
En el ámbito nacional, el indicador mensual de actividad económica (IMAE) registró un crecimiento del 2.9% interanual en el mes de julio, acumulando una expansión del 2.4% en enero-julio de 2025. En el futuro, se espera que la economía dominicana se dinamice gradualmente, alcanzando un crecimiento próximo al 3.0% al final de 2025, a medida que la incertidumbre global se disipe.
El incremento en la inversión pública, previsto en el proyecto de reformulación presupuestaria del Estado, y la flexibilización de las condiciones monetarias podrían contribuir a una mayor dinamización de la demanda interna durante el resto de 2025 y en el siguiente año, con una expansión proyectada entre el 4.0% y el 5.0% para 2026.
Las tasas de interés bancarias han empezado a disminuir ante mayores niveles de liquidez en el sistema financiero. Asimismo, el crédito privado en moneda nacional registra un crecimiento interanual superior al 8 % a finales de agosto y se prevé que acelere su ritmo de expansión hasta ubicarse entre el 10 % y el 12 % interanual al cierre del año. Además, los agregados monetarios se han dinamizado, creciendo a tasas mayores que la expansión del producto interno bruto (PIB) nominal, a medida que se han canalizado los recursos de las medidas monetarias recientes.
En el sector externo, se espera que la economía dominicana genere divisas por unos US$46,160 millones durante el 2025, respaldada por el buen desempeño del turismo, las exportaciones nacionales y de zonas francas, las remesas y la inversión extranjera directa. En ese sentido, se pronostica un déficit de cuenta corriente del 2.5% del PIB para 2025, el cual sería cubierto con creces por la inversión extranjera directa estimada en unos US$ 4,800 millones (crecimiento anual de 6.2%).
En este contexto, las reservas internacionales se sitúan alrededor de US$13,800 millones en agosto, equivalente a casi un 11% del PIB y alrededor de cinco meses de importaciones, excediendo las métricas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Es crucial subrayar que la economía dominicana posee fundamentos sólidos y un sector productivo resistente, lo que se refleja en una mejor percepción del riesgo país en comparación con el promedio de América Latina y de otras economías emergentes. En este entorno internacional desafiante, el Banco Central seguirá de cerca la evolución de la economía y cuenta con los márgenes para seguir adoptando oportunamente las medidas que ayuden a impulsar la actividad económica, reiterando su compromiso de mantener la inflación dentro del rango meta.
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