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Juan Dalmau solicita al comisionado residente en Washington que exprese su opinión sobre el pedido de reapertura de bases militares en Puerto Rico – El Diario NY

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Veintidós años después todavía no se ha completado la limpieza de los terrenos.

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NUEVA YORK – El secretario general del Partido Independentista de Puerto Rico (PIP), Juan Dalmau, instó al comisionado residente en Washington D.C., Pablo José Hernández, a tomar una postura sobre la propuesta del secretario del Departamento de Seguridad Pública, Arthur Garffer, de reabrir bases militares estadounidenses en el territorio.

“El silencio del Partido Popular Democrático (PPD) ante la postura colonial del liderato del PNP los convierte en cómplices de esa misma traición a la dignidad del pueblo puertorriqueño”, afirmó Dalmau en la publicación en redes sociales donde señala directamente a Hernández, quien preside el PPD.

“Insto al comisionado residente, Pablo José Hernández, a expresarse de forma clara y contundente: “¿favorece, como el liderato del PNP, el regreso de bases militares a Puerto Rico o se unirá a las voces que exigimos que Puerto Rico no sea militarizado?”, añadió el excandidato a la gobernación por la Alianza de País con el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) en las pasadas elecciones en la isla.

Sobre el liderato del Partido Nuevo Progresista (PNP) que lidera la gobernadora Jenniffer González, Dalmau alegó que, en lugar de enfocarse en el debate del estatus político de Puerto Rico, implora por el regreso de instalaciones militares a la isla.

“El liderato del PNP ha renunciado a reclamar la estadidad como opción de estatus y se ha conformado con rogar por el regreso de bases militares a Puerto Rico”, continuó.

“Esa postura refleja el aferrarse al viejo colonialismo cuando la función de Puerto Rico se reducía a ser un enclave geopolítico militar al servicio de intereses ajenos”, consideró.

“Mi postura es clara. Yo aspiro a que construyamos un Puerto Rico con vocación de paz, de hermandad en el hemisferio, y que mediante la descolonización podamos ejercer una plena y absoluta democracia”, añade una introducción al post.

González expuso que el gobierno federal no ha pedido reabrir instalaciones militares en la isla y que no apoya las prácticas del Ejército de Estados Unidos, especialmente en las islas municipio de Vieques o Culebra.

“No voy a hablar de sueños, yo voy a hablar de realidades y, en este momento, nosotros no tenemos ningún correo, ninguna carta, ningún documento oficial solicitándole al gobierno de Puerto Rico abrir ninguna facilidad militar”, dijo desde una conferencia de prensa ayer.

“No apoyo actividad militar ni en Vieques ni en Culebra, para que quede claro. ¡De ninguna clase! Todavía estamos lidiando con la limpieza de Vieques y Culebra (como) para hablar de nuevas prácticas allí”, añadió la gobernadora según citó El Nuevo Día en su reporte.

La Marina de Estados Unidos contaminó durante décadas las islas, particularmente a Vieques, con prácticas militares. En el caso de la también llamada “Isla Nena”, las Fuerzas Armadas tuvieron que abandonarla en el 2003 tras protestas multisectoriales que incluyeron desobediencia civil después de la muerte del guardia civil David Sanes por una bomba. Veintidós años después todavía no se ha completado la limpieza de los terrenos. Actualmente, la Alianza Mujeres Viequenses y la ACLU (Unión Americana de Libertades Civiles) buscan negociar con el gobierno federal en el caso por la demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que exige reparación por daños medioambientales y a la salud.

En el 2004, el gobierno federal cerró la base naval Roosevelt Roads de Ceiba.

Aunque la más grande que tenía EE.UU. fuera de su territorio continental, el espacio no fue diseñado para que fuera permanente, y tras el retiro de las tropas en Vieques, ya no era esencial.

Al momento, Puerto Rico tiene varias bases o instalaciones militares activas entre las que destacan el Fuerte Buchanan en San Juan, la Base Aérea Muñiz en Carolina y la Base de la Guardia Nacional Aérea en Aguadilla.

En una entrevista con Christian Broadcasting Network (CBN), Garffer argumentó que las amenazas que representan para EE.UU. países como China y Rusia hacen pertinente que se reconsidere la reapertura de espacios militares en la isla como estrategia de seguridad nacional.

“Tan reciente como el pasado octubre se llevaron a cabo ejercicios rusos en el Mar Caribe donde un submarino nuclear cargando misiles supersónicos fue visto”, mencionó Garffer según un informe de NotiCel.

“Toda esa región del Mar Caribe está controlada o tiene influencia de naciones que no son necesariamente amistosas con EE.UU.”, señaló.

Según el secretario de Seguridad Pública, activos en la isla como puertos de aguas profundas podrían ser útiles para avanzar en las metas de seguridad nacional de EE.UU.

“Tenemos dos puertos de aguas profundas, uno al este y otro al sur. Contamos con dos de las pistas más largas de la cuenca del Caribe, que también se usaban con fines militares. Así que estos sitios podrían volver a usarse, incluso con una capacidad limitada para proyectar desde aquí en el futuro, como medio para disuadir la agresión abierta de Rusia y China en la región”, agregó.

Viequenses buscan negociar con el gobierno de EE.UU. en demanda que exige reparaciones por daños y violaciones de la Marina de Guerra

La gentrificación se suma a los reclamos de líderes en Vieques por la lenta limpieza de terrenos contaminados por la Marina de EE.UU.

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