Salud

Albahaca: usos y cómo beneficiarse de sus propiedades curativas

8842139121.png

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

A simple vista, la albahaca podría parecer una planta sencilla y pequeña. No obstante, tras su fuerte fragancia y sus hojas verdes se esconde un tesoro medicinal que ha sido aprovechado desde hace siglos en la India y Asia.

En la actualidad no solo destaca en la cocina, donde potencia platos y ensaladas, sino también como una poderosa aliada natural para el bienestar del cuerpo.

Ministerio de Obras Publicas

La albahaca posee compuestos capaces de reducir inflamaciones en el sistema digestivo. Su consumo ayuda a aliviar gases, indigestiones, flatulencias y dolores de estómago.

Debido a sus propiedades antibacterianas y antibióticas, tanto sus hojas como su aceite fortalecen el sistema inmunológico. Aparte de combatir virus, hongos y bacterias, puede aplicarse directamente en heridas o ingerirse para acelerar la recuperación de resfriados y herpes.

Sus flavonoides y betacarotenos actúan como protectores celulares contra los radicales libres, lo que ayuda a prevenir diversos tipos de cáncer y procesos de oxidación en el organismo.

La albahaca también cuida el sistema cardiovascular. Sus antioxidantes evitan la acumulación de colesterol en las arterias y, gracias a su aporte de magnesio, propicia la relajación de los vasos sanguíneos, mejorando la circulación y manteniendo un ritmo cardíaco estable.

Aparte de ser deliciosa en la cocina y beneficiosa para la salud, la albahaca es muy fácil de cultivar en jardines y macetas. Tenerla a mano es apostar por un recurso natural, económico y poderoso.

En resumen, la albahaca es mucho más que un condimento: es un verdadero botiquín verde que puedes incorporar a tu vida cotidiana.

TRA Digital

GRATIS
VER