Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.
Halloween se ha ido posicionando como una festividad optativa y de fomento a la creatividad, sobre todo en entornos educativos y reuniones familiares en el Caribe y Latinoamérica. Si bien no es una tradición arraigada, más familias perciben esta fecha como una instancia para el esparcimiento infantil, el juego de roles con disfraces y el intercambio de golosinas dentro de un ámbito seguro y familiar.
Elaborar un atuendo empleando materiales reciclados convierte la noche previa al primero de noviembre en una oportunidad para liberar la imaginación, convivir en colectivo y atesorar vivencias singulares sin la obligación de adquirir disfraces prefabricados.
Puede consultar: Las organizaciones pro-animal de España restringen la adopción de felinos obscuros durante Halloween
Para este atuendo se emplea una tela de cama vieja de color blanco, a la cual se le hacen cortes para los ojos y la boca. Es una alternativa fácil, ágil y económica, perfecta para celebraciones de último momento.
Se sugiere un conjunto monocromático oscuro (como pantalón deportivo, malla y camiseta) y trozos de papel o tela blanca recortados simulando huesos, que se fijan a la vestimenta. Un maquillaje facial blanco y negro complementa el aspecto.
Usando vendas, tiras de tela o gasa, se envuelve la ropa clara del menor. Es posible dar un aspecto avejentado a las vendas sumergiéndolas previamente en té. El efecto se potencia agregando ojeras marcadas al rostro con maquillaje
Prendas oscuras de segunda mano, pernos simulados hechos de cartón forrado con papel aluminio para el cuello y pintura facial en matices verdosos y negros son los elementos necesarios para recrear a este personaje icónico.
Un vestido sencillo, guantes y una réplica grande de una llave fabricada en cartón y pintada a la espalda constituyen la base de este disfraz. Un toque de rubor en las mejillas y pestañas alargadas dibujadas en el semblante acentúan la apariencia de muñeca antigua.
Requiere vestimenta negra y el empleo de calcetines usados rellenos (con guata, algodón o papel) cosidos o asegurados a los costados para mimetizar extremidades. Al atar los miembros adicionales a las muñecas se logra una simulación más convincente del movimiento.
Una playera de franjas, pantalones oscuros, una bolsa de tela con el signo de moneda extranjera ($) y un antifaz de cartón configuran la estructura de este traje simple y efectivo, ideal para quienes buscan una opción rápida y entretenida.













