Caracas, 28 nov (EFE).- La comunicación telefónica que, según reveló The New York Times, mantuvo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el de Venezuela, Nicolás Maduro, para tantear un posible encuentro, reavivó este viernes las inquietudes sobre el rumbo de la nación suramericana, la cual se mantiene en alerta por el movimiento de tropas estadounidenses en el mar Caribe, cercano a aguas venezolanas.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, notorio crítico del régimen de Maduro, tomó parte en la llamada, donde finalmente ambos líderes no concretaron planes para reunirse. Esto fue señalado por el periódico neoyorquino, citando fuentes anónimas conocedoras del tema, sin aportar más pormenores de la charla.
De acuerdo con el artículo, el diálogo se produjo antes del pasado lunes, jornada en que la Secretaría de Estado catalogó oficialmente como grupo terrorista a una organización que designan como Cártel de los Soles, a la que vinculan con Maduro, si bien el líder chavista cree que “es un engaño”.
Hasta el momento, ni el Gobierno estadounidense ni el venezolano han emitido declaraciones públicas sobre la supuesta conversación, aunque tampoco han desmentido su realización.
Esta noticia se conoce un día después de que Trump advirtiera que sus Fuerzas Armadas actuarán “muy pronto” en tierra firme contra supuestos “traficantes de droga de Venezuela”, mientras se mantiene el despliegue naval en el Caribe, considerado el más grande de la historia de la nación norteamericana desde la primera Guerra del Golfo Pérsico (1990-1991), según un análisis de expertos del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
Instalación de un nuevo sistema de radar en Trinidad
El Ejército de Estados Unidos está instalando un nuevo radar en Trinidad y Tobago, situado a escasos 11 kilómetros de la costa venezolana más próxima, tal como confirmó este viernes la primera ministra de la isla, Kamla Persad-Bissessar.
El radar se ubicará en Tobago -la menor de las dos islas del país insular- con el fin de vigilar actividades tanto dentro como fuera del territorio trinitense, según declaraciones de Persad-Bissessar difundidas por los medios locales.
Venezuela ha alertado en diversas ocasiones que Trinidad y Tobago cede su territorio para el “proyecto bélico” de Estados Unidos, y el propio Maduro aseveró que la primera ministra “hipotecó” su nación para “conminar a Venezuela”.
No obstante, Persad-Bissessar aseguró recientemente que EE.UU. no ha solicitado a su país fungir como “punto de apoyo para ninguna contienda contra Venezuela”. Aun así, la funcionaria ha permitido la realización de maniobras militares norteamericanas en la isla bajo el marco del Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas, que facilita el adiestramiento conjunto y la colaboración.
Alrededor de 350 efectivos de la 22ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina de Estados Unidos llevaron a cabo prácticas de instrucción conjuntas con la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago entre el 16 y el 21 de noviembre.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.














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