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Trump, quien no ofreció sus condolencias por el deceso de Cheney tras varios choques públicos por divergencias políticas, no recibió invitación al acto, al igual que el vicepresidente JD Vance, de acuerdo con reportes de la prensa local, citando información de personas al tanto de la organización del sepelio.
Dick Cheney, quien fue vicepresidente durante la administración de Bush entre 2001 y 2009, expiró el pasado 3 de noviembre a la edad de 84 años debido a complicaciones derivadas de una neumonía y afecciones del corazón.
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“Se volvió republicano, pero entendía que los lazos de partido siempre deben quedar detrás del único nexo que nos une como estadounidenses. Para él, optar entre respaldar la Constitución o defender su agrupación política no era una disyuntiva”, afirmó su hija.
Visto como uno de los impulsores de la denominada “lucha contra el terrorismo” y emblema de la línea dura republicana, Cheney se apartó de la dirección del Partido Republicano con la llegada de Trump al poder, a quien tildó de “pusilánime” y de ser “el mayor peligro” para la nación.
Nacido en 1941 en Lincoln (Nebraska), Cheney forjó una larga trayectoria en el ámbito público. Fue representante por Wyoming, jefe de personal de la Casa Blanca con Gerald Ford y secretario de Defensa con George H. W. Bush, desde donde orquestó la acción militar en el Golfo Pérsico en 1991.
En su periodo posterior como segundo al mando de Bush hijo, fue pieza clave en la articulación de la “guerra contra el terrorismo” posterior a los sucesos del 11 de septiembre de 2001.
Sus exequias fueron oficiadas por el reverendo Randolph Marshall, en la Catedral Nacional de Washington, recinto que acoge a diversas credo y ha sido sede de homenajes póstumos de Estado, siendo el más reciente el de Jimmy Carter, el pasado enero.








