CIUDAD DE MÉXICO.- El caso de Héctor Salas, un adulto mayor con Alzheimer, ha provocado indignación en Argentina y un llamado social para que el Estado refuerce la supervisión y protección de las personas mayores que residen en asilos.
Según el Heraldo de México, la denuncia se hizo pública después de que su nieta difundiera videos de seguridad en los que se observa un presunto acto de violencia dentro del geriátrico donde vive. La información fue proporcionada por la familia y retomada por medios locales de Mar del Plata, basándose en videos de vigilancia del propio establecimiento.
Héctor Salas reside en el geriátrico Posada Punta Mogotes, ubicado en General Pacheco 2105, en la ciudad de Mar del Plata. Su estado de salud es delicado: padece Alzheimer y presenta una pérdida progresiva de la vista y la audición, condiciones que lo colocan en una situación de alta dependencia y riesgo.
Karen Salas, nieta de Héctor, acudió a visitarlo y notó evidentes cambios físicos. Observó moretones y un deterioro general que no correspondía con el estado en que lo había visto anteriormente. Ante esta situación, solicitó acceso a las cámaras de seguridad del geriátrico para conocer qué había ocurrido.
Al revisar los videos, identificó una agresión directa contra su abuelo. Según su testimonio, una mujer, señalada como la dueña del asilo, golpeó a Héctor luego de que él se negara a tomar un medicamento.
“Él se negó a tomar una medicación y ella (la dueña del geriátrico) fue y le pegó. Según ella, dijo que le pegó porque le agarró un brote psicótico”, denunció Karen en un video difundido en redes sociales.
En las imágenes se observa a siete adultos mayores dentro del área común del geriátrico, entre ellos Héctor Salas, así como a cuatro personas del personal. El video muestra un forcejeo y jaloneos hacia el adulto mayor, mientras otros residentes presencian la escena.
De acuerdo con la familia, tras una revisión médica posterior a los hechos, se confirmó que Héctor presentaba una fractura en la muñeca. Este diagnóstico reforzó la denuncia pública y la exigencia de una investigación formal.
La difusión del material generó una ola de comentarios en redes sociales y un fuerte rechazo al presunto maltrato.
“Ningún abuelo debe ser golpeado, no es un geriátrico, es un lugar donde maltratan abuelos, espero sea inhabilitado”, “Esto ya es un abuso. Ya es momento de clausurar ese lugar… justicia para todos”, expresaron algunos usuarios en redes sociales.
Tras la difusión del caso, autoridades de Mar del Plata iniciaron una investigación para esclarecer los hechos, determinar responsabilidades y verificar si el geriátrico cumple con la normativa vigente. Hasta el momento, la información confirmada proviene de los videos, del testimonio de la familia y de la revisión médica que documentó la fractura.
Las autoridades no han informado aún sanciones definitivas ni el cierre del establecimiento, por lo que el proceso sigue en desarrollo.
El caso de Héctor Salas no es un hecho aislado. La violencia y el abandono de adultos mayores se repiten en distintos contextos y países. En México, recientemente se conoció el caso de una abuelita abandonada en una carretera de Tamaulipas, quien sufrió hipotermia tras quedar a la intemperie. Las autoridades emitieron una ficha de búsqueda para localizar a sus familiares.
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