Fuente: Hoy Digital
Pequeños gestos de amor que transforman realidades importantes. Para doña Norma, la manera de demostrar cariño es compartir y brindar alegría, especialmente en fechas donde la ilusión infantil lo significa todo.
Originaria de Cuba, doña Norma viaja cada Navidad a la República Dominicana para celebrar las fiestas junto a su hijo, Manuel Vals, quien lleva nueve años viviendo en el país y ejerce como sacerdote en la parroquia San Judas. Antes de volver a Cuba, siempre se asegura de llevar algo más que equipaje: obsequios llenos de esperanza para los niños de su comunidad.
“En Cuba, los pocos juguetes que salen tienen precios muy altos y obviamente los padres no pueden costearlos. Entonces, yo llego un mismo día con seis y por supuesto que llego como un Rey Mago a mi barrio”, comenta con una sonrisa y los ojos brillantes.
Esta es la tercera Navidad que pasa con su hijo en territorio dominicano y, con esta tradición, mantiene viva la costumbre de llevar un poco de alegría en tiempos complicados. Afirma que esa experiencia le llena el corazón.
“La emoción que siento es muy grande cuando veo sus rostros felices”, manifiesta.
Doña Norma reparte juguetes entre cinco niños pequeños de su vecindario y para los mayores lleva libros, colores y otros detalles que también generan ilusión. Las muñecas van dirigidas a las niñas; pelotas y otros juegos, para los niños varones. Cada regalo es elegido con mucho cariño.
Madre e hijo coinciden en el cariño que sienten por República Dominicana. Ella afirma que disfruta intensamente la Navidad en este país y agradece la calidez con que siempre la reciben.
“Me siento como si estuviera en mi propio país”, expresa doña Norma.
Manuel Vals acompaña a su madre en la selección de los regalos y comparte que desde la parroquia San Judas también fomentan la solidaridad: reciben donaciones de juguetes por parte de la comunidad y los distribuyen en zonas vulnerables.
Para ambos, regalar no se trata solo de entregar un objeto, sino de sembrar alegría, fe y esperanza en el corazón de los niños, recordando que la Navidad y el Día de Reyes se construyen también con gestos sinceros de amor.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










Agregar Comentario