Fuente: José Manuel García Bautista/jose_manuel_garcia_bautista@sevillaconfidencial.com
Grave accidente ferroviario en Adamuz deja 39 fallecidos y 152 heridos tras descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad
Ayer domingo 18 de enero, España enfrentó una de las tragedias ferroviarias más graves de su historia reciente. Un tren de alta velocidad operado por la compañía Iryo, que realizaba el trayecto Málaga-Puerta de Atocha (Madrid), sufrió un descarrilamiento a las 19:45 horas en Adamuz, provincia de Córdoba, causando una colisión con otro convoy que circulaba en sentido opuesto hacia Huelva.
El siniestro, que hasta ahora ha dejado 39 muertos y 152 heridos según fuentes oficiales, ha conmocionado al país y activado todos los protocolos de emergencia.
Desde el Ministerio del Interior confirmaron que el accidente ocurrió en los desvíos de ingreso a la vía 1, cuando el tren Iryo 6189 invadió la vía adyacente. En ese instante transitaba por esa segunda vía otro tren que partió desde Puerta de Atocha con destino Huelva, el cual también descarriló tras el choque.
En el primer tren viajaban cerca de 300 pasajeros, muchos atrapados entre restos metálicos, lo que dificultó enormemente las tareas de rescate durante la noche.
La magnitud del accidente obligó a desplegar un operativo sin precedentes en la zona. Seis UVIs móviles del 061, cuatro unidades del Dispositivo de Cuidados Críticos y Urgencias (DCCU), ambulancias de Cruz Roja y vehículos logísticos acudieron al lugar.
Se montó un Puesto Médico Avanzado en el edificio técnico de Adif para realizar el triaje y estabilizar a los lesionados antes del traslado a hospitales. La Unidad Militar de Emergencias (UME) movilizó a 40 efectivos y alrededor de quince vehículos para colaborar en las tareas de rescate y remoción de escombros, ante lo que los intervinientes describieron como “un amasijo de hierros imposible de mover sin maquinaria pesada”.
Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, confirmó que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios será responsable de esclarecer las causas del accidente.
Además, se informó que el Instituto de Medicina Legal de Córdoba centraliza la identificación de las víctimas. Durante la madrugada, los equipos continuaron trabajando sin pausa en condiciones sumamente difíciles.
Red ferroviaria entre Madrid y Andalucía paralizada
Ante la emergencia, los centros de transfusión sanguínea en Andalucía redistribuyeron unidades hacia Córdoba y Jaén, mientras que los hospitales Andújar y Virgen del Rocío, ubicados en Málaga y Sevilla respectivamente, fueron reforzados con recursos adicionales.
El Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en Andalucía fue elevado a fase 1 y la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid, Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva quedó suspendida durante todo el lunes.
Para asistir a familiares, Adif habilitó el teléfono 900 101 020 e Iryo abrió la línea 900 001 402 para afectados. Asimismo se establecieron puntos de atención en las estaciones Puerta de Atocha, Córdoba, Málaga, Sevilla y Huelva. En Adamuz, la caseta municipal se transformó en un hospital temporal donde atendieron a decenas de heridos y sus familiares.
Las muestras de solidaridad y condolencias no tardaron en llegar. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su “profundo pesar” y aseguró que el Ejecutivo está “trabajando con las autoridades competentes para auxiliar a las víctimas”.
La vicepresidenta primera María Jesús Montero agradeció el trabajo realizado por los servicios de emergencia; mientras que Francina Armengol, presidenta del Congreso, manifestó su “profunda preocupación”.
También se recibieron mensajes solidarios desde otras comunidades autónomas y desde la Comisión Europea, donde Ursula von der Leyen expresó su pésame “por las terribles noticias”.
La tragedia paralizó la agenda institucional andaluza. Todos los actos públicos programados para el lunes fueron suspendidos como muestra de respeto. Mientras tanto, el ministro de Transportes Óscar Puente se desplazará al lugar del accidente para coordinar las labores investigativas y la reconstrucción.
Con 39 víctimas fatales confirmadas y más de 150 heridos, el descarrilamiento ocurrido en Adamuz constituye una de las peores catástrofes ferroviarias registradas en España durante las últimas décadas, dando inicio a una investigación exhaustiva técnica y política sobre la situación infraestructura y los protocolos seguridad en la red ferroviaria de alta velocidad.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









Agregar Comentario