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Deterioro en Venezuela incrementa las presiones sobre la economía de la región

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Con éxito, la economía dominicana sobresale por su condición abierta al exterior, manteniendo una expansión estable, atrayendo inversiones y adaptándose al entorno internacional.

Fuente: Hoy Digital

Aunque en los círculos financieros internacionales el país es considerado moderadamente vulnerable a factores externos y se reconoce su buena capacidad para enfrentar embates, la estabilidad económica y política en esta región del continente ha entrado en una etapa de mayor riesgo tras la violenta operación de captura del presidente Nicolás Maduro, realizada con un impresionante despliegue militar de Estados Unidos sobre la soberanía venezolana. Queda por determinar qué implicaciones tendría para República Dominicana el surgimiento de conflictos globales que afecten su principal sector, el turismo, así como el aumento descontrolado de los precios de materias primas, lo que pondría a prueba su notable capacidad exportadora.

El panorama global se vuelve preocupante luego de que el turismo, clave para la economía nacional, lograra superar exitosamente la devastación causada por la pandemia del Covid-19 al comercio y la producción en todos los continentes, y ahora se beneficia de cotizaciones históricamente altas del oro y la plata, metales esenciales para las exportaciones y la generación de divisas.

Estados Unidos, principal socio comercial y aliado gubernamental cercano y positivo con República Dominicana, continúa siendo el destino primordial de productos locales consumidos en el extranjero; sin embargo, permanece bajo una amenaza constante: la tendencia estadounidense hacia el aislamiento y la imposición sorpresiva de aranceles sobre mercancías foráneas genera incertidumbre para quienes, apoyados en un sólido crecimiento, han estado produciendo textiles en zonas francas, dispositivos médicos reconocidos por su calidad y otros bienes destinados al mayor mercado consumidor del mundo: Norteamérica.

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Con éxito, la economía dominicana sobresale por su condición abierta al exterior, manteniendo una expansión estable, atrayendo inversiones y adaptándose al entorno internacional. Se la considera una de las economías más dinámicas de América Latina gracias a políticas macroeconómicas firmes y un ambiente favorable para los negocios provenientes del extranjero.

Reconocidas agencias calificadoras describen al país como altamente adaptable a los contextos cambiantes actuales, aunque no se puede prever si en algún momento futuro dentro de esta crisis global extrema surgirán vulnerabilidades frente a impactos que no pueden descartarse ahora. Nuevos desafíos se perfilan en el horizonte.

LAS DEBILIDADES

Niveles educativos bajos, insuficiente crecimiento y productividad limitada, infraestructura deficiente, altos costos financieros y un sistema tributario insuficiente (problemas comunes también en países vecinos) son identificados por el Banco Mundial como vulnerabilidades críticas que podrían pesar demasiado si el enfrentamiento entre Estados Unidos y el chavismo venezolano deteriora gravemente la paz regional. Además, señala que pese al crecimiento económico y avances en reducción de pobreza, persisten retos estructurales relacionados con la falta de protección social y la obsolescencia fiscal.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otras entidades analíticas económicas, evalúa que República Dominicana enfrenta desafíos fiscales debido a un gasto corriente elevado y niveles excesivos de endeudamiento en medio del trauma caribeño. También detecta baja productividad, escasez de recursos humanos calificados y una desproporción entre oferta y demanda laboral. Añade una alta informalidad laboral y dependencia excesiva en sectores específicos junto con una marcada brecha entre las zonas rurales y urbanas.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) advierte que República Dominicana —como otras naciones con déficit en desarrollo— es vulnerable ante factores externos como la volatilidad financiera global, desaceleración del comercio y fallas institucionales. Reconoce que el turismo y las remesas (ahora sujetas a impuestos estadounidenses) alivian parcialmente estos impactos externos pero alerta sobre la necesidad urgente de diversificar su sistema productivo e implementar reformas que refuercen su resistencia frente a choques foráneos.

La Unctad sostiene que la dependencia dominicana de materias primas importadas caracterizadas por su volatilidad ha perpetuado debilidades para enfrentar choques externos. El país es internamente frágil debido a restricciones presupuestarias para inversión pública y falta de créditos con tasas accesibles. Se observa una desaceleración clara aunque los datos no reflejen aún una crisis abierta.

En una reciente entrevista televisiva, los economistas Franklín Vásquez y Henri Hebrard coincidieron en señalar que el desempeño económico nacional refleja una combinación de debilidades estructurales, elevados costos financieros y reducida inversión estatal.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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